miércoles, enero 18, 2006

Battle Royale: la reforma educativa del milenio


Battle Royale, una estupenda película dirigida por el fallecido Kinji Funkasaku. La peícula, basada en una novela de Koshun Takami, describe un futuro cercano en el cual, para controlar a una juventud rebelde e inadaptada, el gobierno japonés aprueba la ley BR (Battle Royale), que consiste en coger a toda una clase de secundaria, llevarla a una isla desalojada, entregar un arma a cada alumno y hacer que se maten etre ellos por toda la isla hasta que sólamente quede uno:el ganador. Sin embargo, ésta película no es del todo ciencia-ficción. Os desvelaré los detalles de sus orígenes.

La Ley de Reforma Educativa BR tiene su origen en la Alemania nazi. Aunque la mayoría de los historiadores creen que se trata de una idea de Adolf Hitler para someter a los países que entrasen bajo su dominio, el hombre que redactó este proyecto fue Hermann Wilhelm Goering, mariscal del tercer Reich, comandante en jefe de las Fuerzas Aéreas alemanas y segundo líder más poderoso del partido Nazi. Goering, adicto a la morfina, se inspiró en las batallas de gladiadores del Imperio Romano para concebir un juego, Blitz Royale, en el que los participantes tuvieran que matarse ente sí. De esta forma, los patrocinadores del juego, sus amigos o simpatizantes y cualquiera que quisiera podría apostar por uno u otro participante.

Dado el "ingenio" del autor de esta ley y pese a la desaprobación del mismo, Hitler distribuyó copias del informe entre sus aliados y simpatizantes, entre ellos España, Italia y Japón. Afortunadamente, éste “juego” no tuvo la oportunidad de llevarse a la práctica, ya que, dado que los alemanes se habían dado cuenta de que se estaban quedando sin prisioneros en los campos de concentración para realizar trabajos forzados, decidieron prorrogar sus vidas. De este modo, Hitler tenía pensado inaugurar el Blitz Royale una vez hubiera ganado la guerra, cosa que evidentemente no llegó a suceder.

Cincuenta años después de la caída de las potencias del Eje, el novelista japonés Koshun Takami, que buscaba documentación sobre la alianza entre Alemania y Japón durante la Segunda Guerra Mundial, encontró el informe redactado por Goering. A Takami se le ocurrió una idea mejor que la que tenía pensada: fue éste el nacimiento de Battle Royale.

El juego de los alemanes consistía en trasladar a todos los prisioneros de un barracón de un campo de concentración elegido al azar a un perímetro vallado o del que no haya escapatoria, entregar armas blancas a cada uno y hacer que se maten entre ellos hasta quedar solamente uno, al que se le permite vivir y alistarse con honores en el ejército alemán. Takami adaptó el proyecto haciendo lo propio con una clase de cualquier escuela de secundaria escogida al azar, siendo Battle Royale un fenómeno de masas, seguido en Japón y en todo el mundo como un mero espectáculo. Las reglas del juego son:


1º Cada estudiante recibirá una bolsa con provisiones para tres días y un arma. Dicha arma puede ser tanto de fuego como un arma blanca.

2º Los estudiantes tendrán que utilizar sus armas para matarse entre ellos hasta que sólo quede uno, que será considerado ganador y se le permitirá vivir.

3º Habrá zonas de peligro, dispuestas al azar en diversos puntos de la isla y que irán rotando según pase el tiempo. En dichas zonas de peligro, los collares explosivos se detonarán automáticamente.

4º Queda terminantemente prohibido intentar escapar del juego. Se activará el collar explosivo de aquel participante que incumpla esta regla.

5º Si en tres días no hay ganador, se detonarán los collares de todos los participantes que queden con vida.

Ésta obra de ficción es una prueba de lo lejos que somos capaces de llegar. En una sociedad que se deja llevar por las modas dictadas por los medios de comunicación, donde proliferan los reality shows y el fanatismo hacia sus protagonistas, y donde la intromisión en la vida privada de los famosos nos importa más que la educación que nuestros hijos reciban, en definitiva, una sociedad que se desmorona, no resulta ilógico pensar que se apruebe en nuestro país una ley fascista como ésta y que, tarde o temprano, surja un nuevo régimen totalitario.


En cuanto a la película, os diré que gana mucho más viéndola en versión original. El libro no lo he leído, entre otras cosas porque no he podido encontrarlo, pero sé que hay cómics escritos por el propio Koshun Takami.

La mayoría de los actores de la película son adolescentes desconocidos (al menos aquí en España), sin embargo podemos encontrar dos rostros significativos. El primero es el enigmático Takeshi Kitano, actor amante de la violencia, con una extensa filmografía como director, y cuya obra maestra más reciente es Zatoichi, dirigida y protagonizada por él mismo, basada en un cuento oriental sobre un samurai ciego. La otra cara que, imagino, reconoceréis, será la de Chiaki Kuriyama, la joven y letal Gogo Yubari en Kill Bill vol.1 de Quentin Tarantino, quien seguramente la contrató tras ver su trabajo en Battle Royale.

No quiero desvelaros nada del argumento, bastante spoiler os he hecho ya. Sólamente deciros que si os gusta la acción, el suspense, el gore y el antiutopismo os lo vais a pasar de puta madre viendo esta película. Eso sí, procurad no verla con adultos delante.

4 comentarios:

J@ngo Fett dijo...

Efectivamente, se trata de una gran película. Mencionar que tiene una segunda parte, que desgraciadamente no merece la pena. Sin embargo, lo que el amigo Sephi ha mencionado como comics, es realmente el manga. Aparecido antes que la película. Personalmente me gusta mucho, y Ivrea es la editorial que se encarga de sacarlo en España. De hecho, este mismo mes se ha publicado el nº 11.

Visitad mi blog!!

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Vikota dijo...

como no, n al he visto :_

J@ngo Fett dijo...

Pues es una lástima, te la recomiendo encarecidamente.

el kani dijo...

ostia, eso es algo que no te enseñan en clase de historia. he estado investigando y algunas cosas son veredad