lunes, febrero 20, 2006

Citas Célebres y sus consecuencias



Hola, chicos. Hoy vamos a aprender una nueva lección: los profesores también se equivocan. En los institutos parece haber un problema entre alumnos y profesores, y éste problema es el siguiente: los profesores no tienen ganas de enseñar ni los alumnos quieren aprender... pero los alumnos no quieren aprender porque los profesores no están motivados para enseñar, y los profesores no tienen ganas de enseñar porque los alumnos no quieren aprender, y... ¡jo, qué lio!

Es un círculo vicioso, pero alguien tiene que dar el primer paso para rompero. Lo que pasa es que para eso hay que buscar la fuente del problema y culpar a alguien (tal vez a uno mismo), y claro, no compensa, de forma que nos quedamos de brazos cruzados viendo cómo los chavales, nuestros propios hijos, se nos van de las manos, se nos escapan, los perdemos.

No debería resultarnos tan extrañas noticias como las de la tragedia de Columbine, porque al fin y al cabo, esos chicos ¿a qué aspiraban en la vida? A ser otro miembro más de esta sociedad, un número más en el Registro Civil, cuando nadie les enseñó que podían ser algo mucho más valioso: ellos mismos. Yo intenté hacerles ver eso a mis compañeros de instituto, darles una alegría en la monótona vida estudiantil. Les ofrecí una lucha contra los profesores (alguien tenía que dar el primer paso), pero una lucha a pluma y no a espada, una especie de "terrorismo verbal".

Con la colaboración de unos amigos, anotamos todas las pifias mentales que habían salido de las desmotivadas vocas de los profesores, seleccionamos las mejores, las mecanografiamos y las colgamos en el corcho de nuesta aula sin que nadie nos viera. Al rato (he de admitir que los adolescentes no suelen leer mucho) los compañeros de clase se percataron de la presencia de aquel extraño folio titulado Citas célebres del profesorado, y se corrió la voz. A la hora siguiente el folio había desaparecido, creíamos que nos lo habían censurado, pero al rato volvió al cortcho; por lo visto, se lo habían llevado otros compañero para hacerle unas veinte fotocopias, todas ellas fueron colgadas en los corchos de otras aulas.

Las Citas célebres se convirtierno un verdadero fenómento en todo el instituto, y de hecho el tema llegó a oídos de la dirección. Incluso llegaron a salirnos imitadores, pero que conste que los auténticos éramos los que firmábamos con los pseudónimos de Sephiroth y Un Alumno Cualquiera. Algunos profesores negaron haber dicho tales barbaries en clase (cobardes), otros se tomaron a bien la broma y hasta se hicienton fotocopias para teneralas como recuerdo. De repente, la estúpida rutina estudiantil ya no era tan aburrida; todo el mundo estaba pendiente de que saliera una nueva entrega de las Citas célebres (oficiales sólo salieron tres).

Pues bien, como ésta es una clase amena y divertida, os pongo aquí el contenido del primer folio que colgamos en el corcho del aula de 1º B. Encontraréis algunas frases símplemente simáticas y otras brutales (atentos a Augusto Pérez y Manuel Clapera, son todo tacto). Después de leerlas entenderéis a qué ha venido el discurso moralizante de antes.

* ¡No veas la suerte que tenemos de ser feas! Concha, sin complejos

* ¿Las torrijas?¡De puta madre! Mercedes, seguidora de South Park.

* A la incógnita le da igual que la llames a o que la llames b, no se enfada contigo. Reyes Conde, psicóloga de incógnitas.

* A ver Marcos, sácala (la fotocopia). Mercedes, no coment.

* Alex, tu examen es fantástico, pero fantástico de fantasioso. Carmen Mejías, dando ánimos.

* Cero al cociente y paso a la cifra siguiente. Manuel Clapera, Barrio Sésamo.

* Chocoslovaquia... ¡Uy! Chocoslo... Chocos... ¡Buah, buah, buah! Mª Ángeles, chocoslovaca.

* Cogemos a uno de primero y le cortamos la cabeza con un cuchillo, democráticamente, claro. Augusto, carnicero democrático.

* El lunes voy a haceros un examen sorpresa. Hipólito, sorprendente.

* El orden de las preguntas no altera el suspenso. Manuel Clapera, matemático.

* Eres un chico muy travieso. Mercedes, miembro del jurado.

* Es que con estas gafas no oigo bien. Ana Candón, extraterrestre.

* Eso no es así, es el área, no la altura, lo que pasa es que coincide en este caso, pero el siguiente es el doble. Sí, también tiene la misma base, pero sigue siendo el área. No, sí, no, es lo que yo digo, lo que pasa es que lo estoy leyendo desde el final. Paco Gandullo, razonamientos explicativos según el área, no la altura.

* Eso responde a un 2% de la cuestión, ¿qué hay del 98% restante? Clapera, estadístico.

* Estáis tan sumidos en la mierda que no os dais cuenta. Manuel Clapera, espía de LIPASAM.

* Dentro de 20 años no habrá negros, ya que todos habrán muerto de SIDA. Augusto Pérez, con vistas al futuro.

* La Economía es importante ya que todos la utilizamos, luego por este motivo podemos decir que es importante la Economía. Pérez Castillo, la alegría de la huerta.

* La palabra "perro" no muerde. Emilio Fontanilla, adivino.

* Melenchón, sal voluntario a la pizarra. Mercedes, absolutista.

* No hay reglas pero hay reglas, es un sexto sentido. Javier Manzano, "en ocasiones veo reglas".

* No se tienen en cuenta los valores, se tienen en cuenta los valores. No es Paco Gandullo, es Paco Gandullo.

* Para poner nota en los exámenes enciendo el ventilador. Los que caen sobre el sofá están aprobados, los que no... Mussolini Clapera, la voz de la justicia.

* Que tú no lo veas importante no quiere decir que no haya que estudiarlo. Manuel Clapera, ahorrándonos el esfuerzo de pensar.

* Rompemos la baraja. Pepe Conde, croupier.

* Sois una clase muy poco activa y bastante hartante, pero atención: no os estoy regañando. Javier Manzano, pero atención: ese no es su nombre.

* Ta ta ti-ti tá. Montse, concepto de música avanzada

* Todos los años me llevo algún genio a la NASA. Ibañez, cazatalentos.

miércoles, febrero 15, 2006

Un buen San Valentín

Como todos sabemos, ayer fue un día muy especial: el puto día de San Valentín. Digo "puto" porque se trata de una patraña de las grandes superficies para vender flores y bombones, pasándose por la piedra un sutil detalle: en este país hay miles de personas que están a dos velas y no tienen a nadie con quien compartir este día.

Qué recuerdos del instituto, cuando cada 14 de febrero unas chicas vestidas con camisa blanca, pantalones negros y un pañuelo rojo en el cuello repartían las flores que los alumnos se enviaban entre ellos. Todos recibían un clavelito y una carta (en un sobre abierto, para que los profesores puderan suprimir aquellas cartas con contenido obsceno y de paso enterarse de quién está liado con quién). Todos... menos yo, claro.

Recuerdo un año en particular, fue en 4º de ESO, todo el mundo había recibido su carta y su clavel. Yo, para variar, me quedé como el niño al que los Reyes Magos le han traído carbón. Así que ese mismo día me encerré en mi cuarto, cogí una de las cajas de bombones que tenía que vender para conseguir dinero para el viaje de fin de curso, me senté en mi cama, me puse Valentine's Day de Marilyn Manson a todo volumen y me lié a engullir bombones hasta que me entraron náuseas.

Aquel fue el peor San Valentín de mi vida. Por el contrario, el 14 de febrero que viví ayer fue, sin dudas, el mejor que he tenido nunca. Y no fue porque pudiera participar en esa histeria colectiva de ramos de rosas, chocolate (desde aquella experiencia aborrezco los bombones en San Valentín), canciones románticas en la radio, imágenes de parejitas enrollandose en un parque en los noticiarios, corazoncitos rojos y cupidos lanzando flechas a diestro y sinestro; es más, este 14 de febrero lo he pasado lejos de todo eso, en carretera.

Por un asununto familiar he tenido que ir a Mazagón para llevar unos muebles de cocina a un chalet en el que veraneo todos los años. Como la casa está en la parte más solitaria de la playa, en las llamadas "casas de Bonares", pude contemplar la orilla totalmente desierta. Pensé que aquella imagen sería deprimente, pero nada más lejos de la verdad. Pude contemplar la naturaleza en calma, sin la intromisión de los domingueros. Además, con 23º C hacía un día veraniego, y de hecho había dos niños en bañador y camiseta pescando. Ojalá aquella playa estuviera siempre tan tranquila.

Me sentí bien al estar allí, aunque sólo fuera durante dos minutos. Lejos de todo aquello, de esa histeria colectiva, de ese plan de "si eres afortunado en la vida, felicidades; si no lo eres, te jodes".

"Ríe y el mundo reirá contigo, llora y llorarás sólo". Es una excelente quote de una excelente película: Old Boy. Y esto es así, como en Navidad, cuando, a pesar de las creencias de la gente, muchas personas se deprimen porque se sienten solas. Pero yo ya no me como más el tarro con eso, porque soy de los que piensan que mejor sólo que acompañado. Tal vez ese sea mi problema, que soy demasiado exigente, y no en cuanto al físico (evidentemente las prefiero atractivas), sino a la personalidad. En fin, yo no me conformo con una pija tonta y tetuda, quiero una chica que prefiera ir a jugar a los bolos que ir de comparas, que prefiera alquilar Trainspotting a una estúpida comedia romántica de Jennifer Lopez, que prefiera escuchar Coldplay a David Bisbal. En fin, quiero una tía guay, una chica con la que pueda ser yo mismo. ¿Alguna voluntaria?

viernes, febrero 10, 2006

El ingrediente secreto de la Coca-Cola (2ª parte)

He recibido comentarios interesantes sobre este tema, pero me temo que no los suficientes. Además, Coca-Cola es una excelente marca de refrescos, y no me gustaría que se hundiera por mi culpa. Lo siento, pero me temo que no os revelaré el ingrediente secreto. Lo siento de verdad.

lunes, febrero 06, 2006

Otro de tantos timos

¡QUÉ CABRONES! Habrás visto anuncios en televisión y otros medios, de Telefónica y de otras compañías. En concreto, el número de Telefónica es el 11888 y llamar al mismo tiene un coste de 1 EURO por llamada. Pues bien, la opinión pública debe saber que, por ley, Telefónica está obligada a dar ese mismo servicio a través del 11818 por sólo 0,35 euros, como lo daban antes en el 1003. Naturalmente, se cuidan muy mucho de no publicitarlo apunta: 11818. Tú mismo puedes comprobarlo llamando a ambos números y escuchando la grabación con el coste de llamada que dan al principio. Díselo a todo el mundo en tu empresa, haz pegatinas o lo que quieras. Pero, sobre todo, divulga este mensaje.

Nota: Lo más curioso de todo es que el 11818 es gratuito si llamas desde una cabina telefónica. Si no, haced la prueba.

sábado, febrero 04, 2006

El ingrediente secreto de la Coca-Cola


Hace unos cuantos días me sometí a una encuesta/experimento sobre el nuevo producto que The Coca-Cola Company planea sacar al mercado: la Coca-Cola Blak. Se trata de una divertida y original mezcla del refresco de siempre con café, o sea, la megasobredosis de cafeina. Me hicieron beber cinco vasos de esa mierda en tres horas, y al final acabó gustándome. Eso sí, cuando salí de allí estaba en plan Spider-man, subiéndome por las paredes. Por supuesto, aquella noche no dormí nada, mis ojos parecían dos faros en medio de la oscuridad.

Y os estaréis preguntando: ¿A qué viene ese título tan raro que el loco de Sephiroth ha puesto en su artículo?. Bien, amigos, hoy os voy a impartir un seminario sobre los orígnes de Coca-Cola. En un principio, ésta deliciosa bebida incluía un ingrediente secreto ilegal: la coca (de ahí su nombre). Se vendía en las farmacias como una medicina, en plan Red Bull, pero las alas que daba aquella Coca-Cola eran de otro tipo. Sosopechosamente, en mis amigos los Estados Unidos se incrementaron de manera alarmante los índices de criminalidad (a causa de la euforia de que provocaba la Coca-Cola sin cola), de modo que suprimieron el ingrediente ilegal. Pese al éste pequeño percance, la bebida se extendió por todo el mundo, y por supuesto convirtió a The Coca-Cola Company en una multinacional que hasta hoy es líder en refrescos de este sabor (lo siento, Pepsi).

Por cierto, ¿alguien sabe qué sabor es ese de "cola"? ¿Cola de la que usábamos en el colegio para pegar cartulinas? ¿Cola de toro? Dicen que la cola es también una planta, pero creo que eso se lo han inventado después de que apareciera la bebida para disimular un poco (al fin y al cabo, la coca también es una planta).
Pero no es ese el ingrediente secreto del que hago mención en el título de este artículo. El otro ingrediente secreto lo descubrí por casualidad. Una persona cercana a mí (cuyo nombre no voy a publicar en este blog por su seguridad) estaba con sus amigos preparando una fiesta. Estaban haciendo una sangría, mezclando ingredientes y eso, y por cuasualidad, lo porbaron y, ¡tachán!, sabía a Coca-Cola cuando, curiosamente, la sangría no tenía ni una gota de esta bebida. ¿Quereis saber qué fue lo que le echaron que hizo que supiera como el popular refresco? Pues esa información os la tendréis que ganar.

Mencionar el secreto de una multinacional así como así es muy peligrosos, eso lo sabemos todos. De modo que si me voy de la lengua y a ninguno de vosotros le interesa, pondré mi salud en peligro para nada. Si quereis que os diga el ingrediente secreto de la Coca-Cola, mandadme comentarios diciendo qué haríais con esa información, para que yo sepa que no voy a estar con el culo al alire. Si los comentarios que lea me gustan, poblicaré el secreto en el siguiente artículo que escriba. Ánimo.