martes, noviembre 28, 2006

Telemierda

Hola chavales. Parece ser que el terrorismo verbal se está convirtiendo en el pilar de este blog, así pues, ¡contribuyamos con un nuevo atentado!

Hace 10 añós teníamos un "maravilloso" y "educativo" programa llamado Tómbola, que fue tachado de tele basura y retirado del mercado, cosa que todos agradecemos. Pero es que ahora la programación ya no es basura, es directamente mierda. Gran Hermano y sus sucedáneos, ¿Dónde estás, corazón?, Salsa rosa, TNT... pero sobre todo, Aquí hay tomate. Es curioso que la emisora que más ha promovido la telemierda es precisamente la que tiene ese nombre: Telemierda (algunos se empeñan en llamarla Telecinco). Y es que lo único bueno que tiene esta emisora es Caiga Quien Caiga, lo cual no me explico, porque contrasta totalmente con el resto de su programación.

El puto Gran Hermano por ejemplo me parece un insulto a la inteligencia huamana. ¿La gente no se da cuenta de que es un montaje? Eligen a participantes que estén dispuestos a venderse por la fama y, ¡ala!, a hacer el burro en la tele. Y luego vienen con cosas como "si tanta gente lo ve por algo será". La gente se traga lo que sea, ya pueden poner una snuff movie que seguro que tiene éxito, lo cual no quiere decir que sea ético emitirlo por televisión, y mucho menos a las 17:00 de la tarde, cuando hay niños viendo la tele. El otro día mi hermana estaba viendo Operación Timo (también conocido como Operación Triunfo), le pregunté qué quería cenar y me dijo "calla calla, que va a hablar nosequién" El tal nosequién era un tio del jurado que por lo visto es bastante borde. ¿Pero no os dais cuenta de que ponen a ese como el malo para que el programa tenga más tirón y que la gente esté pendiente a ver qué dice?

El paso siguiente de la gentuza de Gran Hermano y sus sucedáneos (no incluyo a los de OT porque por lo menos eso hacen algo, aunque sea poco) tras salir del concurso es acudir a programas mierda de cotilleo como ¿Dónde estás, corazón?, y empezar a despodricarse entre ellos. Parece que compitan por el puesto a persona más ordinaria, todos berreando como animales ahí sin que se entienda nada. Una vez haciendo zapping vi al capullo de Jorge, el de la primera edición de Gran Hermano (sí, cuando la echaron yo era un mocoso de 15 años y me la tragué entera), soltando mierda sobre María (creo que se llamaba así). Pero vamos a ver, gilipollas, ¿tan traumatizado estás de aquella relación que no has podido superarlo después de 6 años? Personalmente yo no me lo creo.

Por último, que no por ello menos importante, tenemos Aquí hay tomate, que es la guinda del pastel de Telemierda. El señor Adrián Madrid, director del programa, se pasa por la piedra la ética periodística y nos ofrece un programa de puro morbo, y encima la mayor parte de su contenido es falso. El procedimiento es: se inventan una "noticia", cuanto más morbosa mejor, sobre una figura famosa (viva o muerta, indistintamente); contactan con alguien también famoso y le pagan por despotricar sobre esa figura; y por último lo emiten como algo verídico, con esa música fatalista como si fuera el fin del mundo. De hecho, la gente hasta se lo traga. Eso sí, cuando un aludido llama al programa para quejarse de lo cabrones que son, les dicen cosas como "cuidado con lo que dices que este programa lo pueden estar viendo niños pequeños". ¡Qué ética más falsa! Realmente me pone enfermo.

Y no me vale eso que está ahora de moda de "si no te gusta no lo veas", porque el problema no es ese. Un programa que símplemente no me gusta, como por ejemplo
Mira quién baila, pues no lo veo y ya está, pero no me meto con nadie. El problema llega cuando en una mierda de programa como Aquí hay tomate se empiezan a meter con personas difuntas, como con la faraona Lola Flores, de quien decían que abusaba sexualmente de menores, o Félix Rodriguez de la Furente, de quien decían que era un cabrón con los animales, cuando al hombre le apasionaba la naturaleza y de hecho murió rodando uno de sus magníficos documentales, que por desgracia ya no emiten por la tele (por lo menos a un horario accesible). Me parece repugnante que se planten en la casa de Lolia Flores a preguntarle si es verdad que su madre era pederasta, y que cuando (como es comprensible) los echan de allí dicen cosas como "uyuyuy... cuando no quieren hablar es que algo pasa". ¡Me voy a plantar yo en tu casa con una cámara a preguntarte si tu difunto padre era zoofílico, hijo de puta, a ver qué tal te sienta!

Bueno, voy a terminar ya que me altero. Ahora mismo me hierve la sangre. Es lamentable que en pleno siglo XXI tengamos que seguir aguantando esta mierda de pan y circo. No veo mal que se hagan programas de entretenimiento, pero siempre siguiendo el legítimo lema de la televisión: formar, informar y entretener. Pero claro, es más fácil inventarse lo que sea que elaborar programas educativos.

domingo, noviembre 26, 2006

Los más afortunados mueren primero

Como ya estaréis enterado ( y si no ya lo sabéis) el pasado sábado 11 de noviembre fue mi cumpleaños. Mi hermana me había preguntado que qué quería que me regalase, y como ella me hizo comprarle el nuevo disco de David Bisbal yo le pedí la que considero una de las mejores pelícuclas de terror del año: Las colinas tienen ojos, de Alexandre Aja. Sin embargo, no ha podido regalármela hasta este fin de semana, ya que aunque el DVD ya estaba en alquiler no salió a la venta hasta 11 días después de mi cumpleaños, pero la espera ha merecido la pena. Como estareis imaginando, procederé a comentar la película, pero os advierto que voy a destripar datos importantes de la misma, por lo que aconsejo a todo aquel que no la haya visto y tenga interés en verla que se abstenga tanto a leer lo que vendrá a continuación como a visionar el vídeo que está más abajo.

Las colinas tienen ojos es un remake de una de las primeras películas de Wes Craven, director de la trilogía (y esperemos que así quede) de Scream, que escribió y dirigió allá por 1977. Craven se basaba en sucesos reales acontecidos en Escocia en el siglo XV; uno asaltador de caminos llamado Sawney Bean y su novia se instalaron en una cueva en medio del campo y empezaron a procrear como conejos, manteniendo a sus hijos con lo que robaban a los caminantes. Era una familia de hábitos deshumanizados, hasta el punto de cometían incesto y procreaban entre ellos, llegando a formar un clan de 48 miembros. Con tantas bocas que alimentar había que sacar comida de alguna parte, así que se les ocurrió la bonita idea de matar a los caminantes para comérselos. Vivieron 25 años sin ser descubiertos, hasta que por fin pudieron escapar testigos vivos de allí e infromaron a las autoridades. Hizo falta un ejército para reducirlos y apresarlos, todos fueron ejecutados.

Como decía, la versión de 1977 se inspió en esta anécdota, aunque la historia era diferente. Se situaba en la actualidad, en el desierto de Nevada. El matrimonio Carter va en su carabana por el desierto de Nevada con la intención de llegar a California para celebrar sus bodas de plata, junto con sus dos hijos adolescentes, su hija mayor, su yerno, su nieta bebé y sus dos pastores alemanes. Pasan por la descuidada gasolinera de un viejo alcohólico que les indica un atajo para llegar antes a su destino. Pero el atajo resulta ser una trampa, la familia tiene un pequeño accidente y queda incomunicada en medio del desierto. Ahí experimentarán el verdadero horror: hay otra familia de caníbales deformes que vive en las colinas y les azecha, esperando el momento oportuno para atacar y no dejar a nadie con vida. La película estaba muy lograda para la época, hasta tuvo una secuela en 1985, aunque ésta pasó sin pena ni gloria. En 1992 un adolescente francés de 14 años, Alexandre Aja, la contempló horrorizado la primera entrega, sin saber que 14 años después sería él quien se encargaría de devolverla a la vida en este fabuloso remake.

Cuando se estrenó este verano estaba deseando verla, ya que hace dos años otro remake de un clásico de terror, Amanecer de los muertos, me dejó muy buen sabor de boca, y éste tenía muy buenas críticas. Pero como ninguno de mis amigos se dignaba a ir al cine conmigo tuve que ir solo, cosa de la que no me arrepiento. Ya desde la primera escena supe que iba a asistir a un espectáculo brutal, seguida de un genérico divertidísimo que convinaba música de los 50 con imágenes de prubes nuclerares del gobierno de los Estados Unidos. En la versión de Aja hay una justificación para la deformidad de los "otros": la radiación producida por las explosiones en el desierto de Nevada durante los años 40 y 50. El Gobierno ordenó desalojar un pueblo de mineros para hacer pruebas nucleares, pero los mineros no querían abandonar sus casas, así que se escondieron en las minas, esperaron a que soltaran las bombas y luego salieron al exterior para repoblar la zona, exponiéndose a la radiación, que les produjo deformidades y los convirtió en monstruos tanto física como mentalmente. Estos monstruos están resentidos con el resto de la humanidad, por lo que hacen todo el mal posible en su área de acción.

Me atrevería a decir que se trata de un remake que supera con creces a la original, ya que tiene más tensión, más aventuras, y mejores efectos especiales. Los personajes están un poco mejor desarrollados, sobre todo la familia Carter. Vemos más paulatinamente la evolución de Doug (Aaron Stanford): empiza siendo un pacifista que no cree en las armas y que traga a su suegro, que en un gesto de humildad se hace llama el Gran Bob, tanto como éste lo traga a él; después cuando asesinan a su mujer y se llevan a su hija se arma de valor para ir en su búsqueda, rescatarla y huir; y finalmente, acaba por aceptar que la violencia sólo puede ser reprimida con más violencia y que si quieres sobrevivir, eso de gritar, correr, esconderte y suplicar piedad no siempre funciona, hay que buscar otros métodos. Sin embargo, tras una intensa pelea con el asesino de su mujer es capaz de dejar a un lado toda esa agresividad y contemplamos la ternura de un padre que sostiene a su hija. Los dos adolescentes tienen también más protagonismo en esta versión. La chica, a la que en un principio violan y aparentemente la dejan traumatizada y catatónica, dando la sensación de que ya estaría muerta de no ser por la ayuda de su hermano, al final de la película, cuando Papá Júpiter (Billy Drago) está en el suelo herido, coge un pico y corre hacia el que se había comido el corazón de su madre para rematarlo con ira.

Desde el principio la película muestra una desolación angustiante. El grupo Tomandandy, que ya nos demostró su talento en Mothman: la última profecía, ha compuesto una banda sonora que encaja a la perfección. Me encantó la escena del cáter, hay que ser un poco lerdo para no darse cuenta de lo que pasa. Las aventuras en el pueblo de los mutantes son geniales. Incluso yo que ya había visto la película original y por tanto sabía cómo iba a terminar todo en tensión. Es como La matanza de Texas pero más bestia.

En el reparto destacan Ted Levine (Buffalo Bill en El silencio de los corderos), Vinessa Shaw (la prostitua de Eyes Wide Shut de mi dios Stanley Kubrick), Emilie de Ravin (de la serie Perdidos), Robert Joy (Charlie en La tierra de los muertos vivientes de George A. Romero, mi otro dios) y el técnico de efectos de maquillaje, sangre y vísceras Greg Nicotero, que tiene un pequeño papel.

Al igual que su anterior versión, esta película se convertirá en una pequeña joya del cine de terror. Debido a su éxito ya se está rodando una secuela, aunque lamentablemente sin Alexandre Aja, que ha cumplido muy bien con las espectativas. Esperemos que esta secuela no siga los pasos de la antigua. De momento, yo me quedo con esta apoteósica primera parte. Breakfast time!

martes, noviembre 21, 2006

No podemos volver a casa por Navidad porque todavía no nos hemos marchado de ella

Para no repetirme en el tema os dejo aquí el enlace de la información sobre la nueva sentada en reivindicación por una vivienda digna, lo he metido como comentario en un antiguo post. Será el 23 de diciembre a partir de las 17:00. ¡Acudid!

martes, noviembre 07, 2006

Egología

Llevábamos tiempo sin cometer atentados, así que aquí viene uno de los gordos, a ver quién tiene huevos de decirme que lucho por causas perdidas dejando de lado otras más importantes, como aquel taurino mamón.

Supongo que lo habreis notado, estamos a principios de noviembre y aunque están bajando las temperaturas, el frio de verdad aún no llega. Y no es que me muera de ganas por tener que ponerme un abrigo para salir a la calle, pero me da cosa pensar que a este paso vamos a estar comiendo turrón en manga corta. Hay una explicación para todo esto: el calentamiento global. ¿Quién tiene la culpa? En mayor medida los magnates a los que les importa una mierda lo que será del mundo dentro de 50 años, y en menor medida nosotros mismos. Debido a este sistema en el que no hemos escogido vivir pero al que necesitamos para sobrevivir, nos vemos obligados a conducir a diario un atomóvil que emite CO2 para dar y regalar, a trabajar en fábricas que contaminan el medio ambiente, a utilizar gases nocivos para calentar nuestra agua, a consumir energía nuclear... Pero a fin de cuentas no tenemos alternativa, es lo que hay, lo tomas o lo dejas. Los que tienen en su mano cambiar las cosas no lo hacen, porque no les interesa. Ganar dinero es más importante, ¿verdad?
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Y total, ¿para qué quieren el dinero? Para pagarse a unas putas, meterse unas cuantas rayas de coca, comprarse un Jaguar vacilón, agenciarse un apartamento de dos plantas en un rascacielos... ¿y luego qué? Pues se hacen viejos y mueren, pero nosotros y nuestros hijos nos quedamos aquí tragándonos la mierda que han dejado, y será entonces cuando nos daremos cuenta de que el dinero no alimenta.

Este planeta es el hogar de todos, nadie debería tener más autoridad que otros sobre él. Pero aún así todos estos magnates parecen poner su grano de arena para destruir el mundo. Unos sacan petroleo del suelo, otros presiden industrias nocivas para el medio ambiente, otros ordenan quemar bosques para convertirlos en terrenos urbanizables, otros matan animales en peligro de extinción para venderlos como trofeos... ¡Os estais cargando el mundo por dinero! Para colmo, cuando los científicos les alertan de las terribles consecuencias que puede tener su actitud irresponsable estos necios los acusan de exagerados. ¿Quién creeis que tiene más idea sobre el tema, imbéciles? No os interesa que la gente os de la espalda y por eso intentais restarle importancia. Pues a los egoistas que anteponen sus intereses económicos a la conservación del planeta yo os digo: así murais todos, cabrones.
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No es ninguna tontería, no es una "mariconada de Greenpeace" como algunos estareis pensando; si nos caragamos el planeta en el que vivimos, ¿qué va a ser de nosotros? Ya no es sólo cuestión de respetar la naturaleza, sino de nuestra propia supervivencia. No puede ser es que el mundo lleve en armonía millones de años y que nosotros en tan sólo un siglo y medio lo echemos a perder. Cada año desaparecen nada menos que 27.000 escepies de seres vivos por nuestra culpa. Podrá ser cierto (o no, quién sabe si no es otro de los intentos de estos cabrones para restarle importancia al tema) que las fuentes de energía renovables no dan abasto para cubrir las necesidades de toda la población mundial, pero hay que hacer algo, y hay que hacerlo ya. No podemos dejar que el mundo siga en sus manos, todos somos parte de él.

jueves, noviembre 02, 2006

Matrix Reloaded: lo que pudo haber sido y (afortunadamente) no fue

Allá por 1999 (si es que estábamos en ese año y no en el 2199) se estrenó Matrix, una película de los hasta entonces desconocidos hermanos Wachowski. La película fue un éxito rotundo de taquilla y marcó los esquemas de una nueva generación de cine de acción. Tal fue su aceptación que en el 2000 planificaron hacer una segunda parte y una tercera, que tardaron tres años en rodar. Por aquel entonces yo era un mocoso de 15 años que estudiaba 3º de ESO. Tenía un compañero bastante trolero (y plasta) que presumía de haber visto en Canal + las primeras imágenes de la secuela de Matrix, que tenía el original título de Matrix 2. Yo sabía que era mentira lo que me contaba, porque yo tenía Canal + y no me constaba que hubieran emitido tal material, pero aún así le escuché a ver qué me contaba.

El tiempo ha demostrado que la tal Matrix 2 no iba tan desencaminada, empieza como la oficial, Matrix Reloaded, con Neo, Morpheo y Trinity llegando a Zion. En Matrix 2 también estaba Tanque, que también era bastante verosímil. Total, cuando aterrizan la Nebuchandazzer empiezan a descargar cosas de la nave. Durante un momento Trinity se queda sola dentro mientras sus compañeros descargan, y cuando éstos vuelven a dentro ven que la chica está conectada a Matrix y muerta. Entonces Morpheo le confiesa a Neo que ella siempre había sido como una hija para él, y le relata cómo la sacó de Matrix. Vemos entonces un flashback en el que aparece Morpheo de joven corriendo por los campos de cultivo de fetos (ojo, un humano sin más en la superficie conquistada por las máquinas). Se detuvo ante una cápsula en la que había un bebé, rompió el cristal y lo sacó de ahí (en Matrix habíamos visto cómo si desconectabas a alguien en plan bruto moría, pero aquí al bebé no le pasa nada). La criatura resulta que era Trinity. Cuando todos están hundidos por la nostalgia y la tristeza Tanque descubre que la chica sigue viva dentro de Matrix (esto también es curioso, ya que tiene sus similitudes con el principio de la tercera entrega, Matrix Revolutions). Así pues, Neo y Morpheo se disponen a entrar también para rescatarla. Y bueno, a partir de aquí se supone que empieza la acción de la película. El tio me contó también que al final nuestros protagonistas tienen que enfrentarse a una especie de luchador de Sumo gigante, y que para vencerlo Tanque configura una "fusión", es decir, la unión de dos individuos en uno: la parte derecha Neo y la parte izquierda Morpheo.

Horroroso, ¿verdad? Algunos pensarán que hubiera estado mejor que lo que hicieron los hermanos Wachowski, yo no me sumo a esa opinión. Porque aunque en Matrix Reloaded hicieron una chapuza, con una extrañísima estructura narrativa que alternaba constántemente entre diálogos filosóficos y escenas de lucha, en Matrix Revolution consiguieron compensar la ecuación y cerrando la trilogía dignamente, aunque sin duda la mejor de las tres siempre será la primera. Dios sabrá en qué hubiera terminado lo que se inventó mi compañero, ¿se os ocurre algo?