lunes, junio 11, 2007

Reivindicación de un arte

Hoy durante el descanso de clase me han entrado unas ganas tremendas de soltar un mojón, así que he ido corriendo al baño y he echado uno de estos gordos y bien sólidos. Como era bastante compacto a penas me he manchado y solo dos porciones de papel higiénico dobladas han sido suficientes para limpiarme. Luego me he subido los pantalones y, cuando iba a tirar de la cadena, he mirado a la taza del water y he tenido una gran revelación: cada mojón es único e irrepetible, lo que convierte el cagar en un arte.

Pensadlo bien. ¿En qué consiste el arte? En coger algo de la naturaleza y transformarlo en otra cosa con tus propias manos. Bueno, al cagar no usamos las manos (menos para limpiarnos, por supuesto), pero sí que hacemos lo primero; cogemos comida y la transformamos en mierda. Y en este aspecto los mojones son obras de artesanía, como ya he dicho cada uno tiene su propia forma, ¡no hay dos mojones iguales!. Como dice la canción del Sr. Mojón, "a veces duro, a veces blando, puede ser verde o marrón". Lo malo de este arte es que está muy poco valorado, no sólo por el hedor que desprende, sino también porque es demasiado abuntante. Todos cagamos todos los días (o deberíamos), pero eso es algo también a su favor. Por todo el mundo, en todas las civilizaciones y en todas las épocas, la gente ha cagado. Es un arte tan universal como la música o la pintura. Además, el excremento animal ya ha sido valorado en varias culturas, como el guano (caca de murciélago) usado por los africanos, o el estiercol (caca de vaca) que usamos nosotros de abono. Y si la mierda animal es valiosa, con más motivos debería ser la nuestra, que la parimos nosotros mismos.

Es una lástima sin embargo que, al igual que un pirotécnico pueda volverse pirómano, haya personas que caigan en la demencia y se vuelvan fecalofílicas. Todo tiene un límite. Pero bueno, dejando a un lado a esos pobres perturbados, creo que la socidedad debería tomar conciencia de lo importante que es en nuestras vidas el arte de cagar. Incluso en hoteles de cinco estrellas se diseñan cuartos de baño de lujo para la ocasión.

Pues eso. Si en este país se considera arte linchar a un animal, ¿por qué no va a ser también arte soltar un mojón? Cagad a gusto y antes de tirar de la cadena contemplad vuestra obra en un momento de intimidad.

5 comentarios:

rocidodido dijo...

se te está yendo la pinza tio

Sephiroth XI dijo...

Ah, ¿sí? No me digas. Creía que eso ya lo sabías. xD

Alejandro dijo...

Di que si, que no hay momento de mayor placer y felicidad que sentarse a "obrar" (que soy de colegio de pago) con una buena lectura tras un duro día de trabajo.

Sephiroth XI dijo...

Hombre, el Marca no puede considerarse buena lectura (lo cogí por cosas de la foto), pero vamos, que coincido contigo. El orgullo y la satisfacción que se siente al soltar un buen mojón no tiene precio. Es más, para designar "cagar" se usa el eufemismo "obrar", y recordemos que el obrador es un artesano, otro dato que demuestra que el cagar es un arte con todas las de la ley, jajaja.

iReNiNaCh dijo...

Jajajajaja, eres increíble.

Bueno, yo añadiría que es uno de los mayores placeres ^^