domingo, abril 13, 2008

Big Fish


Ayer por la tarde, sin energías ni ganas de hacer mucho, un amigo mío me llamó por si quería ver Big Fish. Ésta película la descubrí por estas fechas hace ya cuatro años. Fuimos al cine el día de su estreno, pero ese mismo día también se estrenaba Kill Bill vol. 1 y el grupo estaba bastante indeciso. Las chicas, evidentemente, se decantaban por la fantasía de Tim Burton, mientras los chicos nos moríamos de ganas de ver lo nuevo de Quentin Tarantino. Al final, como siempre, ellas se salieron con la suya, pero hubo tres de nosotros que optamos por meternos en Kill Bill. Y la verdad, me alegro de haber tomado esa decisión, porque de no haberlo hecho me hubiera muerto de verguenza llorando delante de todos mis amigos y de la sala entera. A uno de los amigos que vio Big Fish luego no se le ocurrió otra cosa que bajársela de internet con una calidad realmente mala, y me recomendó encarecidamente que la viera. Estas fechas, en las que me quedo solo durante bastantes horas, eran perfectas para la ocasión, pues mi amigo ya me advirtió que iba a llorar bastante, cosa que acabó cumpliéndose. Desde entonces, esta película ha significado mucho para mí. La veo como mucho una vez al año, para seguir llorando, y procuro hacerlo solo, para poder llorar a gusto. No es que me averguence hacerlo (si fuera así no os lo contaría), pero prefiero que no me vea nadie. Sin embargo, para todo hay una excepción, y un amigo al que le habé de Big Fish y que sentía bastante curiosidad, me llamó y me invitó a verla en su casa. Os podéis imaginar el resultado: los dos llorando como magdalenas.

¿Y por qué es tan especial esta película? Primeramente porque es del gran Tim Burton, uno de los directores más imaginativos del cine actual, quien imprime una estética única a todos sus trabajos. Esta vez, abandona en gran parte su habitual oscuridad psicodélica y nos cuenta una historia llena de belleza, colorido y magia. No obstante, siguen quedando vestigios del Burton más sombrío: brujas, gigantes (en apariencia) terroríficos, bosques encantados, serpientes, monstruos de circo, hombres lobo... Aunque también en esta película el director explora otros géneros cinematográficos, como el drama, la comedia, el cine bélico o incluso los atracos de bancos (no sé si la elección de Steve Buscemi será un homenaje a Reservoir Dogs de Tarantino).

En el reparto vemos caras habituales en el cine de Tim Burton, como su novia y actriz fetiche Helena Bonham Carter (El Planeta de los Simios, La Novia Cadáver, Sweeney Todd) el gran Danny DeVito (Mars Attacks!) y Deep Roy (el Oompa Loompa de Charlie y la Fábrica de Chocolate). Resulta extraño no encontrar en esta ocasión al actor fetiche de Burton, Johnny Depp, tal vez no tuviera tiempo para trabajar en Big Fish porque estaba ocupado con Once Upon A Time In Mexico de Robert Rodriguez. En su lugar vemos a Ewan McGregor interpretando uno de los mayores papeles de toda su carrera. Otras caras nuevas en la filmografía del director son Billy Crudup (Mission: Impossible III), Alison Lohman (joven acriz que me sorprendió en La Flor del Mal), Missi Pyle (Cuestión de Pelotas) el ya mencionado Steve Buscemi (2013: Rescate en Los Angeles) y el fallecido gigante Matthew McGrory (La Casa de los 1000 Cadáveres). Burton cuenta también con los veteranos Albert Finney (El Ultimátum de Bourne), Robert Guillaume y la bella aunque madura chica King Kong 1976 Jessiga Lange.

Como viene siendo habitual, la banda sonora corre a cargo del genio Danny Elfman, cuya partitura apoya a la perfección la estética fantástica del director. El grupo Pearl Jam también participa en los créditos finales con Man On The Hour, y a lo largo de la película podemos escuchar temas de Buddy Holly, Elvis Presley y Canned Heat que nos transportan a una época en las que gestos románticos como quedarse bajo la ventana de alguien esperando a que te diga "sí" eran signos de amor y no motivos para que a uno consideren un desequilibrado y le tengan miedo.

Uno de los pocos puntos negativos que puedo encontrar en la película es que haga uso de mi odiada fórmula de chico-enamorado-de-chica-que-sale-con-un-cretino, pero bueno, esta vez se le perdona, ya que el cretino al menos tiene profundidad, es la sombra del protagonista (Edward Bloom), siempre ha estado a un paso por detrás de sus éxitos, y además la secuencia trasmite un gran mensaje: nunca hay que darse por vencido.

En cuanto al argumento... ¡aún no os he hablado del argumento! Mejor no hacerlo, no es necesario. Sólo os diré que si os gusta el cine, Big Fish es un apelícula imprescindible, que no deja indiferente a nadie (por lo menos a nadie que yo conozca). Si cambiamos nuestro punto de vista, podemos descubrir que el mundo está lleno de magia.

Os dejo aquí el trailer. El que lo ha montado es un genio o tiene muy mala leche, mezclando imágenes de la película con la melodía de Eduardo Manostijeras. Sólo de verlo se me forma un nudo en la garganta.


2 comentarios:

Saray Pavón Márquez. dijo...

Danny Elfman me encanta, Helena Bonham Carter y Ewan McGregor igual.

Big Fish... me la pusieron como película horrible, así que tardé en verla; sin embargo, cuando lo hice, me gustó. Ahora mismo no es que me acuerde de todo al 100% pero cuando pase más tiempo seguro que es de las que me vuelvo a ver :)

Sephiroth XI dijo...

Bueno, según mi ley no la puedo volver a ver hasta el año que viene. Pero vamos, si quieres te la dejo, jeje.