martes, abril 15, 2008

Enfermedad humana


Hay una enfermedad en el corazón de los hombres.

Su síntoma es el odio.
Su síntoma es la rabia.
Su síntoma es la agresividad.
Su síntoma es la guerra.
Esa enfermedad es la emoción humana.

Kurt Wimmer, Equilibrium

Hoy he ido a visitar a mi abuela y me he sentado a ver la tele con ella. Está más enganchada que Ellen Burstyn en Réquiem Por Un Sueño (de hecho le he dejado la película para que la vea con mis tías, a ver qué le parece). Hemos visto las noticias y la sección de sucesos se la sabía entera de haber visto la edición del mediodía. Y joder, todo está salpicado por una violencia desmesurada.

Supongo que forma parte de nuestra naturaleza. A mayor complejidad de nuestro cerebro, mayor será el riesgo a que se corrompa. Las cosas que están sucediendo ahora, hace tres décadas sólo era posible en el cine de terror. Estamos llegando a un punto en el que la realidad supera a la ficción. Y lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando, cualquier día ni nos afectará oir que una madre ha matados a sus propios hijos o que un hombre ha decapitado a su madre y ha paseado por la calle con su cabeza bajo el brazo. Es como si llegados a un punto de evolución, nos colapsáramos y tratáramos de regresar a nuestros orígenes primitivos. Tal vez sea cosa de la aburrida, monótona y deprimente rutina que marca el ritmo de nuestras vidas. Nunca hemos estado tan cerca del abismo, la gente ya no cree en nada, no tiene ningún motivo para levantarse por la mañana salvo el de no llegar tarde al trabajo. ¿A caso hemos elegido nosotros este estilo de vida?

Hemos nacido aquí, en este mundo, en esta época, por voluntad de nuestros padres, y nos han dicho "esto es así" sin preguntarnos si es lo que queremos. Tal vez la raza humana no está preparada aún para vivir en una sociedad globalizada. Tal vez estaríamos mejor viviendo en el bosque, cazando para comer y contando historias alrededor de una fogata. Pero ya es tarde, estamos demasiado arraigados a la ciudad y las tecnologías, así que nos quedamos aquí sintiendo que nos falta algo sin saber muy bien el qué, dejando que la mala leche nos corroa por dentro. Y repito lo que ya dije una vez:

[...] Un mundo que se putea a sí mismo está condenado a sufrir aberraciones como estas. [...] Pederastia, pedofilia, prostitución infantil, violencia doméstica, infanticidio, bombardeos, hambrunas, catástrofes nucleares, genocidios, guerras bacteriológicas, secuestros express... Habiendo nacido en un mundo así, ¿cómo no vamos a estar todos locos?

4 comentarios:

Señor Oscuro dijo...

Yo creo que hace 30 años sí pasaban estas cosas, lo que pasa es que antes no estábamos tan informados como ahora. Lo que sí es cierto es que antes, si oías algo parecido como lo dle tio q mató y decapi´to a su madre, te echabas las manos a la cabeza. Hoy, cuando lo oí, no daba crédito a lo que oía, pero estoy seguro de que a mucha gente no le coge por sorpresa.

Nos estamos volviendo poco a poco tan monótonos como la sociedad japonesa, y te juro que eso me está dando hasta miedo...

Sephiroth XI dijo...

Sí, también es eso cierto, antes estas cosas no tenían tanto peso en los medios. Pero creo que es la pescadilla que se muerde la cola: con la tele la gente se da cuenta de lo jodido que está el mundo y se desespera más fácilmente, cometiendo atrocidades que luego saldrán en la tele. A mí también me impactó mucho esa noticia. Me recordó a "Halloween", en la que un niño mataba a su hermana mayor sin ningún motivo.

Japón es un buen ejemplo de sociedad consumida por la turina. Creo que tiene el índice de suicidios más elevado del mundo, y lo peor es que cada vez afecta más a los jóvenes. La situación es tal que las familias de los suicidas tienen que indemnizar al Estado. Como dice Marilyn Manson, "la muerte de uno es una tragedia, la muerte de un millón es una estadística".

Saray Pavón Márquez. dijo...

A veces vivo en una burbuja, de no ser por tu comentario no me hubiese enterado de esta noticia (bueno, igual en otro momento del día sí).

Pero incluso para mí, la cosa ha cambiado. Antes me sorprendía con noticias así, me impactaba. Ahora hay veces que es una noticia más, que parece no afectarme.

Creo que todo depende de nuestra percepción de la vida. Los medios de comunicación, a lo largo de ella, nos cuaja un poco la sensibilidad. No es que sea insensible, no.

Sephiroth XI dijo...

Pues haces bien en no ver la tele, para lo que hay... De hecho yo me he enterado de ésto porque estuve en casa de mi abuela, que si no estaba como tú.

La verdad es que estoy ya un poco inmunizado, en el cine veo muchas muertes y me quedo igual, tiene que ser algo muy fuerte para que llegue a impactarme. Pero cuando veo atrocidades propias del cine ubicadas donde no deben estar, en el mundo real, entonces sí que me estremezco. Aunque también llegaré a acostumbrarme algún día, seguramente.