sábado, abril 19, 2008

R.P. Sephiroth en El País


La semana pasada fui entrevistado por el periodista Popy Blasco para un artículo que se publicó ayer en el sumplemento de los viernes de El País. Aquí os pongo la transcripción comlpleta:

EP3, viernes 18 de abril de 2008

LA CONSPIRACIÓN ZOMBIE

Un extraño fenómeno se está gestando en MySpace. Los muertos vivientes han saltado de las pantallas para reclamar espacio en el mundo real. ¿Metáfora política denuncia social, pitorreo o la más tierna inocencia? Mejor: las cuatro cosas a la vez.

TEXTO: POPY BLASCO

STOCH Skowronski tiene 22 años y trabaja en Butera Market, una tienda de comestibles de Chicago. Nada fuera de lo común si no fuera porque Steve, además, es un zombi. De hecho, uno de los más populares de MySpace. Su alias: Zombie Boy. “Los zombies vivien de espaldas a la sociedad”, explica por e-mail. “Son la venganza ante tanta presión por tener que ir a la Universidad, por tener que conseguir un trabajo estupendo”.

Algo tendrá que ver el videoclip de Thriller de Michael Jackson. O el éxito de películas como Braindead o El amanecer de los muertos. O tal vez la creciente difusión vía eMule de cultos indies como Flight of the living dead. El caso es que la plaga ya es imparable. Hay que rendirse a la evidencia: ya ni siquiera hace falta que un zombi te haga el menor rasguño para que te contagien.

Julián González, JulianinZombie, diseñador gráfico de 35 años, también sintió hace unos meses la llamada del “anarquismo utópico y libérrimo” que corría como la pólvora en la red social de amigos de Tom. “Ser zombi es el estado vital al que todos deberíamos aspirar. Son seres libres. No tienen que decidir qué se ponen por la mañana. Comen lo primero que pillan. No están obsesionados con encontrar pareja, ni siquiera con un polvo de una noche. Y lo más importante: no tienen por qué trabajar”.

¿Una nueva tribu urbana? Sí, pero de puertas adentro. Están entre nosotros, a tu lado en el metro, en el mercado. Ser zombi es para ellos una actitud vital, pero también una soterrada protesta.

Cuando George A. Romero resucitó para el cine el lúgubre y ancestral mito de los zombies, jamás imaginó que, exactamente 40 años después del estreno de La noche de los muertos vivientes, algunos nietos de esos adolescentes que se agarraban las manos aterrorizados en las salas de proyección se iban a convertir en zombies, por propia voluntad y a través de una página de Internet. Y menos aún que lo harían en aras de una filosofía –mal que les pese a muchos de ellos– tan vitalista como la de vivir libres de ataduras.

“Durante unos años tuve un perfil en MySpace, como todo el mundo, hasta que un día me di cuenta de que estaba harta de ser yo misma”, declara por teléfono desde Pórtland Mrs Kat O Lantern, informática de 29 años, madre y zombi a la vez. “Desde pequeña siempre me dieron mucho miedo esas criaturas. Aún hoy sigo pensando que no hay nada más terrorífico. Pero al mismo tiempo me caen simpáticos. No son malos, simplemente… son así. Tienen una inocencia casi infantil”. A Víctor Alonso, PepinoZombie, madrileño de 21 años y fotógrafo y estudiante de comunicación audiovisual, le inspiran igual ternura: “Son gente despreocupada que sólo busca divertirse sin parar, sin necesidad de dormir para descansar”. Es más: Víctor está convencido de que los muertos vivientes defienden mejor que nadie la idea de colectivo. “Las películas de este género ensalzan valores bonitos como la amistad. Un zombi solo a lo mejor no puede hacer gran cosa, pero cuando se junta con sus amigos, la unión hace la fuerza”, dice sin atisbo de ironía.

Lejos de alimentar ninguna clase de chiste, los fieles a este estilo de vida alegan que lo que pasa en MySpace no es más que una reacción ante lo que ocurre en el mundo real. ¿Una leyenda de terror convertida en metáfora política? “Sí, pero sin pedantería ni falsos panfletos”, aclara PepinoZombie. “Por fuera parecerá una moda, pero encierra una protesta contra los convencionalismos, contra lo establecido”. En un momento en el que la cultura del ocio te ofrece mil opciones distintas para ser como prefieras, “¿realmente es tan extraño que algunos elijamos ser zombies?”.

Brett Dewey y Mark Tavares son diseñadores de Humerus, una compañía de diseño gráfico de Santa Clara, California, y, desde hace unos meses, socios fundadores de zombiepresidents.com. Así resumen la filosofía de su página: “Ningún candidato a la Casa Blanca representa a la mayoría estadounidense. Los republicanos sueñan con un nuevo Ronald Reagan; los demócratas, con un nuevo Kennedy. Llegados a este punto, nos preguntamos: ¿por qué no devolverles a la vida?. Deberían salir de sus tumbas y volver a presentarse como candidatos”. De este modo nació uno de los portales online con más retranca del género, perfecto para quitarle hierro a “la desidia política en la que nos vemos envueltos”. En él, claro, venden camisetas para apoyar a tus presidentes muertos favoritos. Los zombies serán una alegoría de la desilusión en la sociedad del bienestar, pero también son un buen negocio.

El discurso de Monique Motil, artista plástica de Chicago, es, en cambio, de todo menos político. Con su página web zombiepinups.com pretende explorar el lado sexy del asunto; las zombies pin-ups. “Siempre he sido muy fan de la serie B y me preguntaba: ¿por qué sólo los vampiros pueden ser glamourosos?”. Monique empezó un día cantando canciones de Cole Porter convenientemente disfrazada de muerta. Ahora prefiere hacer stripteases. Y la última prenda que se quita es… su propia piel. “Si Betty Page levantara la cabeza… sería zombie”.

Pero, ¿qué pasa cuando estas criaturas toman las calles? Ohio, Cardiff, Buenos Aires o Alaska cuentan desde hace tiempo con sus propias marchas de cadáveres. Madrid celebró la suya el pasado 16 de febrero, fecha próxima al cumpleaños de George A. Romero, antes conocido como Día del Orgullo Zombi. R.P. Sephiroth, uno de sus organizadores, tiene 23 años, estudia imagen y sonido, escribe guiones y nos cuenta que se contagió del virus Z cuando en plena pubertad vio El día de los muertos por casualidad. Para él “los vampiros representan la elite, mientras los muertos vivientes son un reflejo de las masas”. ¿Y qué diferencia a un no muerto de un vivo? “Cuando veo en las noticias imágenes de macrobotellones o de marujas histéricas en las rebajas, veo zombies”.

Zemi, 28, y Cris, 21, son novios residentes en Madrid. Y zombies. Pero no por ello se consideran una pareja demasiado particular. “En el fondo todos somos zombies”, aclara Zemi. “Cuando cualquier persona no sabe muy bien qué hacer y va al centro comercial en busca de algo, hace un poco el zombi”. Sin embargo, sí se pueden trazar ciertos hábitos de consumo comunes a todos los que practican a conciencia. Dicen escuchar tanto a Beethoven como a Marilyn Manson. Adoran el grunge de los noventa y el stoner rock. Leen a Bukowski, Stephen King, Lovecraft u Orwell. Pero, ¿cómo se alimenta un zombi vivo? ¿Sólo de cultura? Zemi nos tranquiliza: “Yo cuanto más mejor. Como dice mi madre, me comería a mi padre por los pies”.


Mi visión sobre el cine de zombies era más extensa, supongo que Blasco habrá procurado sacar lo principal de todas las entrevistas que ha hecho, que no son pocas, para no excederse en la extensión del artículo. Pero como estamos en mi blog, puedo permitirme exponer todo mi material:

Creo que el concepto de muerto viviente resulta tan atractivo porque, de todos los monstruos que han aparecido en el cine de terror, es el que más se asemeja a nosotros. Como bien señalaron en las jornadas zombies celebadas en diciembre de 2007 en Barakaldo, los vampiros representan la élite, mientras que los muertos vivientes son un reflejo de las masas. Los "vivos" nos dejamos cegar por el fanatismo hacia una estrella del pop o hacia un equipo de fútbol, por el consumismo, por las modas... y ya ni hablemos de la televisión, que nos convierte en zombies sentados en el sofá a veces sin que nos demos ni cuenta. Somos, al fin y al cabo, muertos en vida. Pero ya no somos el zombie haitiano que obedecía a un chamán, somos el zombie romeriano que no obedece a nadie, sólo a las masas y a su propio instinto. Cuando veo en las noticias imagenes de macrobotellones o de marujas histéircas por entrar en tiendas de ropa durante las rebajas me vienen a la mente las películas de Romero, porque, además de que guardan bastante similitud, son claros ejemplos de masa que obedece a la masa.

¿Y ustedes, qué opinan?

3 comentarios:

Saray Pavón Márquez. dijo...

Yo estoy pegada en tema de zombies y eso... así que... :$ :P

Sephiroth XI dijo...

Ya, entiendo que no es algo bonito de ver, jeje. Bueno, por lo menos a partir de ahora sabrás un poquillo más, no te irás a la cama sin aprender algo nuevo. Aunque bueno, tú que tienes insomnio aprenderás mucho más que nadie antes de dormir.

Si alguna vez te da por iniciarte en el tema, "Zombies Party (Shaun Of The Dead)" es una película que suele tolerar todo el mundo, incluso gente a la que no le gusta el cine de zombies. Es una parodia pero es inteligente, no recurre al humor de gags fáciles y absurdos como "Scary Movie". Sus creadores la definen como una comedia romántica con zombies de por medio :P

Sephiroth XI dijo...

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