martes, mayo 27, 2008

¿Te llamaron como al perro?


Como ya sab
réis, la semana pasada pudimos ver en los cines las nuevas aventuras del Henry Jones Jr., más conocido como Indiana Jones. Realmente no sé qué decir, porque sobran las palabras, pero se intentará. Ésta es una de las mayores sagas de aventuras de la historia del cine, y si alguien me dijera que nunca ha visto ninguna de sus entregas en la tele le contestaría que no es humano, es de otro planeta. Pero por si acaso, vamos a hacer un repaso de los trabajos que ha realizado este peculiar arqueólogo de los años 30 concebido por la imaginación de George Lucas, el talento de Steven Spielberg y el carisma de Harrison Ford.

En Busca del A
rca Perdida (Raiders Of The Lost Ark, 1981). Aquí es donde conoceríamos por primera vez a Indiana Jones, con la inmortal secuencia de la bola gigante de piedra persiguiendo a nuestro héroe, e inmediatamente después de eso conoceríamos también al a su antagonista, Bellog (Paul Freeman), un arqueólogo gabacho demasiado ambicioso para su profesión. En esta aventura, es el gobierno de los Estados Unidos quien solicita los servicios del Dr. Jones para que encuentre una importante pieza arqueológica antes que los nazis: el Arca de Moisés. Los alemanes, por su parte, cuentan con la ayuda de Bellog. Pretenden usarla como arma para dominar el mundo. Como dice profesor Marcus Brody (Denholm Elliott), "el ejército que llevara el arca consigo sería invencible". Para esta tarea, Indiana contará con varios aliados, como la hija de un viejo amigo suyo, Marion (Karen Allen), con quien tuvo un lío en el pasado que por supuesto retoma, y el bonachón egipcio Sallah (John Rhys-Davies) y el capitán Katanga (George Harris). Acción, aventuras y misterio a partes iguales, aderezadas con algo de humor. Música de John Williams y efectos especiales espectaculares para la época sin que adquieran más protagonismo que la propia película. En definitiva, En Busca del Arca Perdida es una entretenidísima obra maestra que nadie debe perderse.

Indiana Jones y El Templo Maldito (Indian Jones And The Temple Of Doom, 1984). Dado el exitazo de la anterior entrega, el mismo equipo volvió a reunirse para rodar esta precuela (cronológicamente se desarrolla antes que El Arca Perdida) algo más oscura. Esta vez y a partir de entonces se incluyó el nombre del arqueólogo en el título. El Templo Maldito empieza con un musical de Willie (Kate Capshaw, mujer de Spielberg) en un club de Shangai en el que Indy, como de costumbre, acabará metiéndose problemas. Tras creer haber escapado del malvado Lao Che (Roy Chiao) con la ayuda de Tapón (Jonathan Ke Quan), huida en la que se encaloma la bella pero molesta Willie, los tres irán a parar a un pueblo de la India, asolado por la miseria después de que una maléfica secta les robara su piedra sagrada para añadirla a su colección. Sin ofrecerle nada a cambio, le piden al Dr. Jones que recupere esa piedra. Tendremos pues más acción y aventuras, y presenciaremos una "agradable" cena hindú, niños esclavizados, arrancamiento de corazones y un villano de éstos que personifican la maldad misma, Mola Ram (Amrish Puri). Esta entrega fue más criticada por su evidente nivel de violencia, y desde luego no es para mentes impresionables. De hecho, con esta película se creó una nueva calificación moral para la MPAA, la de PG-13 (no recomendada para menores de 13 años). Sin embargo, resulta también muy entretenida, y en mi opinión John Williams se supera con el cántico de los rituales de la secta y con las melodías de acción. Otra cinta de aventuras muy recomendable.

Indiana Jones y La Última Cruzada (Indiana Jones And The Last Crusade, 1989). Sólo por su arranque merece la pena. Somos testigos de la primera aventura de un joven Indiana Jones interpretado por el mítico River Phoenix. Descubrimos por qué le tiene fobia a las serpientes como vimos en El Arca Perdida, la primera vez que usó torpemente su látigo con el que luego cogería bastante maña, cómo se hizo la cicatriz de la barbilla y lo cómo consiguió su famoso sombrero. Esta secuencia también serviría para introducirnos en la relación de Indy con su padre, el profesor Henry Jones, nada menos que el gran Sean Connery. En esta ocasión el Dr. Jones (o mejor dicho, "los") trabajará no para el gobierno de su país ni para un pueblo que necesita ayuda, sino para el magnate Donovan (Julian Glover), el cual le encarga que localice el Santo Grial y que de paso rescate al desaparecido anterior arqueólogo al que había enviado: su padre, quien ha caído en manos de los nazis, los cuales por supuesto también buscan el cáliz sagrado. Aquí no está Marion, por lo que hemos de suponer que la relación no funcionó, ni tampoco Willie, pero bueno, eso ya se veía venir. A cambio tenemos a la Dra. Elsa Schneider (Alison Doody), una austriaca bastante seductora, y tal vez el personaje femenino más complejo de la saga. Volvemos a contar con Marcus y con Sallah, aunque éstos cumplen aquí una función más cómica, y también hay un cameo del mismísimo Hitler, que se encontrará frente a frente con el Dr. Jones en la repulsiva ceremonia nazi de la quema de libros. Esta es una aventura mucho más entrañable que El Templo Maldito. Cuenta con algo más de humor y con la acción habitual. Tenemos a un John Williams más juguetón (las melodías de humor en las con de Indy y su padre) y al mismo tiempo más maduro (el tema del Santo Grial y los tres caballeros). Un cierre más que digno de lo que hasta hace poco creímos una trilogía. Al igual que El Arca Perdida, es de visionado obligado para los amantes de la aventura.

Indiana Jones y El Reino de la Calavera de Cristal (Indiana Jones And the Kingdom Of The Crystal Skull ,2008). Han pasado 19 años, toda una vida para algunos, desde que vimos a aquellos cuatro jinetes (y no, no eran los del Apocalipsis) cabalgando hacia el horizonte del atardecer. De ellos, ya sólo queda el Indy, que a pesar de su edad sigue embarcándose en aventuras para recuperar valosos objetos del pasado. Ahora estamos en los años 50. Los nazis hace tiempo que fueron derrotados, pero ahora existe otra amenaza para la democracia: la URRS. Irina Spalko (Cate Blanchett), una agente de Stalin, busca las Calaveras de Cristal, así que esta vez será la KGB y no los nazis quien incordien al Dr. Jones. Le echará una mano el joven Mutt Williams (Shia LaBeouf), y veremos un reencuentro con la aventurera Marion, la mejor pareja que ha tenido Indiana Jones, teniendo éste que dar explicaciones sobre lo que sucedió. Como secundarios tenemos al traicionero Mac (Ray Winstone) y al senil profesor Oxley (John Hurt). Al igual que con Rocky Balboa o John Rambo, esta última aventura del intrépido arqueólogo no puede ser considerada como una entrega más, sino más bien como un regreso, una pequeña muestra de lo que fue antaño y que ahora se resucita para un último deleite de los espectadores. Vemos infinidad de clichés, como los planos del avión fundidos con la línea roja que se extiende de una punta a otra del mapa, que indican el recorrido de nuestro héroe, o la típica imágen del suelo infestado de bichos. John Williams no hace un trabajo nuevo, sino que recopila los mejores momentos de las anteriores entregas, y no creo que ésto sea por bagueza, sino para enfatizar el todo de homenaje de la película. Esta vez los efectos especiales son digitales, pero no necesariamente mejores. Pese a todo, seguimos disfrutando del talento de Spielberg, y se percibe el amor a la saga con el que ha trabajado el equipo. Además, sólo por el hecho de ver en pantalla grande a un personaje que para los de mi generación siempre ha estado confinado en un televisor, merece la pena el coste de la entrada.

Y ahora, un momento para los nostálgicos como yo.


4 comentarios:

W.W dijo...

Que siga la aventura mientras nos quede algún héroe que sirva de ejemplo. Siempre hay algo a lo que enfrentarse, mas sin quehaya necesidad de echar mano de la cartuchera al estilo Indy.
Como no vivimos en ninguna utopía sino que tenemos que autorrealizarnos, el día que dejemos de luchar o de creer que es condición de cualquier parcela de vida, será porque ya nos habrá capturado el enemigo.

Sephiroth XI dijo...

Interesante punto de vista, White Wolf. No te creas que no te he reconocido xD

Juan Melenchón dijo...

Un amigo mío incondicional de la saga salió con peor opinión de ver esta película(la nueva) que yo de 3 días, obstante, se lo tomó con mejor humor.
A mi no me pareció algo tan trágico, pero lo que sí digo es que al lado de la Última Cruzada no es más que una pamplina para sacar dinero y de escasa originalidad (aprovecho para decir que la vilipendiada escena de lo "sobrenatural" a mí me pareció bastante justificada: el mito de las grandes construcciones centramericanas y sudamericanas siempre ha sido justamente ese).

Sephiroth XI dijo...

A mucha gente le ha defraudado. Es lo que yo digo, hay que verla no como una entrega más de la saga, sino como un capítulo aparte para las nuevas generaciones, un homenaje.