sábado, junio 14, 2008

Exceso de disciplina


Hace pocos días, mientras comía vi el capítulo de Los Simpson en el que Homer y sus amigos forman un equipo de bolos al que se une el caprichoso Sr. Burns. En ese mismo capítulo, hay una historia secundaria protagonizada por Bart y Lisa. Bart lleva a clase una camiseta en la que pone “Abajo con los deberes”, la cual desata una revuelta escolar. Para evitar que se repitan sucesos como estos, los profesores deciden obligar a los niños a llevar un uniforme gris. La disciplina derrote el espíritu de los chavales, los cuales pronto empiezan a desfilar e incluso pestañear al unísono, y a experimentar una notoria alienación. El condicionamiento es tal que cuando la Srta. Carapapper se agacha a coger algo dejando el culo ante las narices de Bart y su emblemático tirachinas, éste siente que solía hacer algo en sus tiempos de libertad, pero no consigue recordar qué.

¿Y por qué os cuento este capítulo que hemos visto todos? Porque hoy vamos a hablar de la alienación escolar y el exceso de disciplina. Ya comentamos en su día los problemas de la desmotivación en las aulas, y que era un fallo tanto de los alumnos como de los profesores. Para contrarrestar el fracaso escolar, la ficción, y sobre todo la ciencia-ficción, nos ha propuesto varias opciones bastante distópicas, aunque inspiradas en última instancia en la realidad, en aquella ley de “La letra con sangre entra”, y en el temor de los niños a sus profesores del mismo modo en que los adultos temían la represión política.

Tal vez la “solución final” más brutal de todas es la que se expone en Battle Royale (Kinji Fukasaku, 2000). En un futuro próximo, el paro y la delincuencia asolan Japón. En las aulas, los alumnos se revelan contra sus profesores. Los adultos empiezan a ver a los jóvenes como una amenaza y aprueban la Ley BR, que consiste en elegir al azar una clase de un colegio o instituto, llevar a todos los alumnos a una isla, entregarles armas y obligarles a matarse entre ellos hasta que sólo quede uno. Evidentemente, los métodos del nazismo están muy presentes en esta horripilante visión de futuro.

Una medida algo menos macabra (aunque no demasiado) es la que toma el orientador del instituto en Comportamiento Perturbado (David Nutre, 1998), el cual implanta un chip en el cerebro de los alumnos y los condiciona para convertirlos en una mezcla de empollones y pijos, y así crear una generación de jóvenes que levante el país. No es más que un thriller adolescente del montón, con actores jóvenes hoy conocidos, como James Mardsen (Superman Returns), Nick Salth (In The Bedroom) y Katie Colmes (Batman Begins). Sin embargo, en esta película podemos ver una metáfora sobre los grupos de elite y sociedades secretas que pueden controlar un país sin que lo sepamos.

Pero la visión más espeluznante de todas es la que vi en Derecho Común, un capítulo de la segunda temporada de Más Allá Del Límite. En él, Ryan Phillipe (Conspiración En La Red) interpreta a un adolescente que es enviado por su madre a un centro de reeducación para alejarlo de su chica, su grupo de rock y todas esas “malas influencias”. El centro, más bien prisión, es una empresa privada, que resulta no sólo dedicarse a “corregir” a los jóvenes, también los condiciona mediante implantes como en Comportamiento Perturbado. Pero su labor no termina cuando han lobotomizado a los chicos, sino que los entrenan para convertirlos en asesinos profesionales dispuestos a obedecer órdenes ciegamente. Este capítulo lo vi con 14 años y me impactó mucho, era muy asfixiante, y ahora, casi una década después, no deja de sorprenderme. Las similitudes entre Derecho Común y la pesadilla de las WWASPs son alarmantes, y eso que en la época en que se rodó el capítulo no existían estos centros.

Para el que no esté familiarizado con las WWASPs (seguramente la mayoría, ya que es algo bastante secreto), son centros de reeducación de empresas privadas de Estados Unidos, la mayoría vinculadas al gobierno republicano, que ofrecen a los padres una modificación de conducta para sus hijos, a cambio de grandes sumas de dinero. Evidentemente no recurren a implantes biónicos, pero su principal arma es la humillación y el maltrato físico, e incluso se ha hablado de abusos sexuales. En los pocos artículos que hablan objetivamente sobre estos centros, se describe su situación como la de un “Guantánamo escolar”.

Nuevamente, la realidad supera a la ficción, y hay cosas difíciles de creer pero ciertas. Los padres que envían a sus hijos a centros de estos supongo que serán conscientes que el sacrificio que hacen no es sólo económico, sino también afectivo. ¿Cómo creéis que volverán a casa esos chavales? Tal vez se porten bien, pero, renegarán totalmente de sus progenitores, eso si no han quedado atontados de por vida. A mí de nada me serviría la excusa de “lo hemos hecho por tu bien”.

Al igual que en las dictaduras, la represión y el autoritarismo son síntomas de inseguridad. No podemos dejar que los chavales hagan todo lo que se les venga en gana, pero tampoco es bueno programarlos como máquinas, porque se volverán dependientes y no moverán un dedo a no ser que se lo ordenen. El ser humano tiene la capacidad de aprender, reflexionar y expandirse. Si se empeñan en cuadricular las mentes de los niños, ¿qué futuro nos espera?


9 comentarios:

The leper dijo...

Las dictaduras yrepresion ahora estan en muchas partes aunque algunas veces de formas sutiles, por ejemplo en los call centers te tran de combertir en un robot y muchas veces lo logran y si no lo logran te hechan (por eso me quieren correr de mi trabajo jeje), Checare tus recomendaciones de cine ya que esta semana tendre tiempo libre. Nos vemos y te cuidas.

Sephiroth XI dijo...

Efectivamente, a las empresas también les interesa que trabajemos como autómatas. Supongo que abrás visto Metrópolis.

De las películas que he mencionado, la que menos te recomiendo es Comportamiento Perturbado. Y Battle Royale, si puedes verla en versión original subtitulada mejor, porque no sé cómo será el doblaje mexicano, pero el español es malísimo. Un saludo, cuidate tú también.

rocidodido dijo...

No se si por suerte o por desgracia, pero ahora hay de todo menos miedo a los profesores en las aulas... Creo que más bien al contrario (al menos en españa)

Sephiroth XI dijo...

Hola, Rocío. ¿Cómo tú por aquí? Efectivamente, la enseñanza de hoy en día está muy mal. Un compañero de clase que tuve que también es profesor en prácticas decía que estaba hasta los cojones de los niños de la ESO.

Pero evidentemente, la solución a eso no es maltratar, humillar o lobotomizar. Los padres tiene que preocuparse por educar a sus hijos en lugar de dejarlo en manos de desconocidos. Los profesores están para enseñar, pero si los ya vienen de casa hechos unas fieras, poco podrán hacer.

Cabeza Derecha dijo...

Mira que te gusta ser demagogo xD. Bueno, se te perdona por el enlace a lo de las citas célebres, que no lo había visto publicao y me ha hecho rejuvenecer 5 años (sí, yo también estuve ALLÍ).
Bueno, el tema de la educación es quizás el mayor problema que está atravesando hoy día España después de la economía, pero lo peor es que mientras que ésta puede sanearse holgadamente mediante la gestión de un gobierno competente... o lo más parecido que encontremos, el asunto de la educación sigue sin tener una solución clara (¿realmente la meta final es que cualquier español estudie una licenciatura universitaria y un doctorado?¿de esta forma no llegaríamos a una competencia aún más dura que la actual?¿nos hemos olvidado de que los trabajos con menor cantidad de demanda son los que requieren más preparación?). Creo que para discutir sobre lo que sería más acertado de cara a la política educativa primero hay que despejar la incógnita de qué es lo que se busca con exactitud.

Sephiroth XI dijo...

Te equivocas, Cabeza Derecha, yo no soy demagogo ni mucho menos me gusta serlo. Lo que sí que puede ser es que me pase de idealista.

Tampoco pretendía desembocar en un debate sobre el estado de España. Es cierto lo que dices, esto parece un despropósito. Es normal que te de pereza escalar una montaña si ni siquiera sabes lo que hay en la cima.

Cabeza Derecha dijo...

Digo que eres demagogo por ese tipo de comparaciones que haces... acabas sacado el nazismo aunque no tenga que ver al respecto, y me estaba oliendo una mención a los muchachitos de la WASP antes de llegar ahi.
Pero bueno, no voy a ser yo quien te diga cómo tienes que escribir; hasta ahí podiamos llegar.

Sephiroth XI dijo...

Hago comparaciones con estas obras de ciencia-ficción y el mundo real, porque las semejanzas existen. Y sí, también comparo el autoritarismo escolar con el político. Ambos ya no se dan con tanta frecuencia, pero hace tiempo fueron habituales.

Tú has saltado del tema de este artículo a la ley de enseñanza española.

Sephiroth XI dijo...

Acabo de ver en Antena 3 'El Castigo', una miniserie sobre los "muchachitos" de una WWASP que hubo en España.

Pese a sus deficiencias, me ha gustado bastante. Por una parte muestran las gilipolleces de los chavales, y por otra la crudeza de los maltratos. No sé si será así en todos los centros, pero a la jefa del centro le faltaba algún que otro tornillo.

SPOILER

El desenlace me ha parecido demencial. Empieza con un "Pero lo más horripilante de todo es que... funciona", y luego la cámara lenta y el el rock juvenil se paran en seco y vemos lo que realmente se esconde tras esa fachada de niños modélicos. Homenajes a Kubrick aparte, el desenlace nos da a entender que la violencia engendra violencia, y que lo mismo a la jefa de la granja le faltaba un tornillo y se desahogaba con los chavales por un dolor reprimido, ahora éstos son los chiflados y se dedican a apalear mendigos. Para eso sirve toda esa parafernalia, para convertir a un tipo de monstruos en otro.