lunes, junio 02, 2008

No dejes que entre


Sé que los post de críticas de cine están siendo más habituales que de costumbre, pero no puedo evitar hablaros de una película que he visto este fin de semana: La Niebla (The Mist), adaptación del relato corto del maestro del terror Stephen King. Ojo, no confundidla con el clásico de John Carpenter La Niebla (The Fog) ni con su innecesario remake de 2005 Terror en la Niebla. Escribe y dirige Frank Darabont, quien ya demostró maña adaptando obras del autor con Cadena Perpetua y La Milla Verde.

Una tormenta eléctrica azota el pequeño pueblo de Maine. Al día siguiente, David y su mujer comprueban los desperfectos. Éste, su hijo y su vecino, con el cual no se lleva muy bien aunque ambos hacen un esfuerzo, van al super
mercado a comprar herramientas. Una vez dentro, una espesa niebla cubre todo el pueblo dejándolos incomunicados a todos los que se encuentran en el establecimiento. A través de los cristales ven correr a un vecino aterrado que entra y advierte a todo el mundo que no salgan. En la niebla hay algo peligroso. A partir de entonces, el miedo y la incertidumbre empezarán a apoderarse de los habitantes de ese refugio improvisado, produciéndose alianzas y conflictos entre ellos.

En ocasiones puede recordar a Amanecer de los Muertos, Silent Hill, Aliens: El Regreso e incluso el videojuego Half-Life, así que como imaginaréis, el entretenimiento está asegurado (siempre que te guste el terror, por supu
esto). Sin embargo, lo que hace que esta película resulte tan interesante no son los bichos peligrosos, sino el desarrollo de los personajes. Es una historia de estas de microsociedades aisladas, como El Señor de las Moscas, en las que aflora la verdadera conducta humana, llegando a la estremecedora conclusión de que las verdaderas tinieblas no están en el exterior, sino en nuestros propios corazones. Es una reflexión sobre cómo puede usarse el miedo (y de hecho se usa) para hacerse con el poder. Como reza el cartel de la película, el miedo lo cambia todo.

La complejidad del film no sólo reside en el guión (puede que algún día se la considere un clásico como Zombie de George A. Romero), sino tam
bién en la técnica. En un principio, Darabont concibió la película para que fuera en blanco y negro, pero a última hora los productores ejecutivos (los omnipresentes hermanos Wenstein) le presionaron para que el montaje final fuera en color, de ahí que la fotografía de Ronn Schmidt tampoco sea una maravilla. Al mismo tiempo, se le ha querido dar un toque documental, con usos de steadycams y zooms, con el fin de conseguir más cercanía con el espectador. No obstante, tampoco se trata de una realización televisiva como [REC], el uso de estos recursos es sólo puntual. La banda sonora corre a cargo de Mark Isham; no destaca especialmente, aunque consigue dar fuerza al tramo final de la película usando de base el tema The Host Of Seraphim del dúo Dead Can Dace formado por Brendan Perry y la excepcional vocalista Lisa Gerrard (banda sonora de Gladiator).

El reparto está encabezado por Thomas Jane (The Punisher), de quien no me esperaba gran cosa, pero no hace un mal trabajo. También destacan Laurie Holden (Silent Hill), Andre Braugher (Frecuency),
Jeffrey DeMunn (La Tormenta del Siglo, también de Stephen King), William Sadler (la serie Más Allá del Límite), y la oscarizada Marcia Gay Harden (Mystic River), quien según uno de los amigos con los que fui a ver la película, hace el papel de su vida, pues consigue que la odies a muerte. Nathan Gamble, el hijo del protagonista (al que pronto veremos en Batman: El Caballero Oscuro), no hace gran cosa, es el típico niño asustado, algo bastante verosímil pero infructuoso cinematográficamente hablando.

En definitiva, L
a Niebla no es una película redonda pero se lleva un notable alto, con un tremendo desenlace del cual el propio Stephen King ha declarado que es mejor que el de su obra. No quiero desvelaros más, hay que verla.

7 comentarios:

Saray Pavón Márquez. dijo...

Siento no pasarme mucho últimamente por aquí. Entre los exámenes y que veo poco cine de estreno... Cada uno tiene su terreno en el que se encuentra más agusto ;) (esto lo digo porque siempre te quejas de ser poco poético, pues entonces yo me tendré quejar de poco cinéfila :P).

Besos!!!

Sephiroth XI dijo...

Yo creo que la poesía es un arte mucho más noble que el cine, porque no se concibe como un espectáculo y por tanto no sucumbe a los cánones de la comercialidad. Pero sí, supongo que cada uno tiene su terreno. Lo importante es empaparse de los demás y aprender, enriquecernos unos con otros.

Suerte con los exámenes. Yo con lo que estoy liado es con las oposiciones. Un beso.

PD: Intentaré ser más poético en el próximo post ;)

Ruluque dijo...

Estan los caballeros que dicen NI! y los saltamutantes con aguijon que dice WAP! XD

Buena critica pero el final hizo llorar al niño jesus U-U

Sephiroth XI dijo...

SPOILER SPOILER SPOILER

Sí, el final te deja con una sensación de derrota. Fuimos a verla a Bormujos en el coche de Noguero, a la ida el tío puso como de costumbre reggaeton a todo volumen, el resto estabamos ya perdiendo puntos de cordura. El final nos causó tanto impacto que volvimos a Sevilla en silencio.

FIN DEL SPOILER

Así que podría decirse que Frank Darabont salvó a mis oidos de la tortura del reggaeton. ¡Gracias, Darabont!

The leper dijo...

Esta historia yo le habia leido cuando tenia como 18 años y la verdad se me hace mas como un homenaje a Lovecraft, por cierto gracias por el comentario y la correccion de verdad que me ayuda mucho, y pues no lo correjire para no comoeter el mismo error en el futuro (de escribir y publicar borracho y no fijarme en lo que hago jeje). ¡¡¡¡Saludos!!!!!

Sephiroth XI dijo...

Cierto, pensé en Lovecraft cuando veía la película, pero se me olvidó ponerlo en la crítica. Y parece ser que recuerda a Half-Life porque el videojuego está inspirado en la novela.

En las correcciones yo no tuve nada que ver, fue cosa de Saray. Lo sólo dije que estaba de acuerdo con ella. Aquí hay un dicho popular: si bebes no conduzcas... ni folles. Escribir tampoco lo veo aconsejable, jeje.

Un saludo.

Cabeza Derecha dijo...

Pues claro que es para acordarse de Lovecraft: ¿alguien no está de acuerdo en que Cthulhu hace un cameo sin pagar derechos de autor?
Jajajaja. Ahora en serio, gracias a tu crítica me ha dao por ir a ver la peli y la verdad es que me ha gustao.
El principio me recuerda muchísimo a la que quizás sea la obra culmen del guionista Robert Kirkman: Los muertos vivientes, cuya calidad habla por sí sola al encantarme a pesar de no hacerme ninguna gracia las películas de zombis.
Bueno, que la película me ha dejado un buen sabor de boca. Mi novia y yo coincidimos en que la elección del actor protagonista fue óptima por la sensación de angustia que te provoca desde el principio (aunque no necesariamente debido a su calidad interpretativa, sino todo lo contrario; el caso es que la angustia está asegurada xD). Bromas aparte, una película muy correcta.