domingo, enero 18, 2009

Jueces por la cara


Una vez os dije que no me gustan los extremismos, y a día de hoy mi postura sigue siendo la misma. Pero seamos sinceros: en España da más por culo la extrema derecha que la extrema izquierda.

La globosfera se está convirtiendo en el medio ideal para que los "fachas" catapulten su ideología, y no me mal interpretéis, a mí me parece estupendo si eso significa que seguimos teniendo libertad de expresión. Mi solución para no leer cosas que me desagradan es sencilla: no buscarlas. Pese a todo, siempre se acaba encontrando cosas, en los comentarios de las páginas web de noticias o entrando por error en algún sito desde Google. Uno procura no hacerles demasiado caso o responderles desde una actitud no beligerante, al fin y al cabo no me considero de un bando ni de otro. Pero es que hay veces en las que se pasan tres pueblos, y tiene que haber alguien que les deje las cosas claras.

En este caso, lo que me ha hecho reaccionar no han sido sus constantes descalificaciones de relativistas, progres, rojos, anti-españoles, asesinos, ignorantes y sectarios que lanzan contra todo aquel que les lleve la contraria, ni su homofobia, ni su paranoia por una supuesta conspiración comunista-masónica para dominar el mundo a base de mentiras, ni su empeño en creer que Hitler era un dictador de izquierdas. No, lo que esta vez me ha tocado los cojones es su postura sobre el enfrentamiento entre Palestina e Israel.

Por supuesto que estoy de acuerdo en que el terrorismo debe erradicarse. Cualquier causa es defendible, pero en el momento en el que se derrama sangre se deja de tener razón. Mi problema no es que no reconozcan el derecho de Hamas a volar cosas por los aires, sino que apoyen a Israel en su labor de bombardear a la población civil de Palestina por si acaso aciertan, como quien juega al Hundir la Flota. Los de derechas lo justifican encogiéndose de hombros con el argumento de "es lo que pasa en las guerras, que muere gente". Es muy fácil opinar cuando un conflicto nos coge tan lejos, pero nunca hay que olvidarse de que estamos hablando de vidas humanas. Hombres, mujeres, niños.

Si los terroristas se escudan en la población civil, lo que tiene que hacer el gobierno israelí es enviar a un ejército bien equipado para que marche sobre Palesitna, que los busque y los encuentre, pero si siguen bombardeando lo único que van a conseguir es motivar a Hamas para que siga actuando, cayendo en un círculo vicioso.

No estoy de parte de unos ni de otros, lo único que quiero es que dejen de matarse entre sí. Pero resulta que por llevar la contraria a esta gente ya soy un rojo de mierda, es más, como no hay dios que los convenza de que Hitler era de extrema derecha, consideran que el antisemitismo es cosa de la izquierda. Se olvidan de que durante mucho tiempo era tradición en el cristianismo despreciar a los judíos, o que su añorado Franco perseguía a aquella inverosímil conspiración judeo-masónica. En fin, ellos verán quienes son los dogmáticos ahora.

3 comentarios:

El chache dijo...

Como digo yo: Todas las cosas se pueden decir, pero sin gritar.
Un saludete

Sephiroth XI dijo...

No puedo estar más de acuerdo contio, se puede defender cualquier postura pero siempre desde un punto de vista razonable.
Un saludo.

Anónimo dijo...

http://lahormiganoconforme.blogspot.com/