lunes, noviembre 16, 2009

Estábamos advertidos...


Sí señor, estábamos advertidos. No eran pocas las señales que me decían que lo nuevo de Roland Emmerich iba a ser una gran cagada como lo fue 10.000. Pero a pesar de todo, fuimos a ver 2012 dándole un voto de confianza al director germano, y acabé descubriendo horrorizado que es una cagada aún mayor que su anterior película, alcanzando proporciones apocalípticas. Y es que desde El Día de Mañana, la carrera del responsable de títulos interesantes o por lo menos aceptables como Stargate, Soldado Universal o Independence Day, ha caído en picado hasta perderse en un abismo abierto en mitad de Hollywood como el que vemos en el cartel.

Gran parte de la culpa la tiene el torpísimo guión de Harald Kloser, compositor de bandas sonoras que demostró tener maña en Nivel 13 o Alien vs. Predator, y al que ahora le ha dado por jugar a ser guionista, con el beneplácito de Emmerich, para nuestra desgracia. Tanto 10.000 como 2012, son obra suya, lo cual me hace estremecerme ante la pregunta de qué será lo siguiente. El texto rebosa de tópicos, y podemos encontrar elementos que nos recuerden a otras películas de catástrofes más digeribles como Deep Impact (olas gigantes, millonarias medidas del gobierno para salvar a unos pocos, un presidente negro que anima a los ciudadanos estadounidenses a rezar...) o La Guerra de los Mundos (un padre divorciado que intenta caerle mejor a su hijo mayor que el actual marido de su ex-mujer...). Toques de humor absurdo que le restan impacto a la trama sólo para que la película sea calificada para mayores de 7 años en lugar de para mayores de 13. Los personajes son artificiales, mal desarrollados, y hay tantísimos que al no saber qué hacer con ellos, Kloser opta por ir exterminándolos uno a uno como si de una película de terror se tratara. Eso sí, que cada muerte sea más espectacular que la anterior, para que Emmerich pueda recrease en los efectos especiales.

Podríamos decir que al acudir a ver superproducciones como estas, uno tiene que aceptar que lo que va a contemplar es un espectáculo más que una obra de arte, que el argumento queda como algo secundario en pro de las imagenes. Vale, pudiera ser, (como de hecho hice en El Día de Mañana), pero es que ni siquiera en esto 2012 da la talla. Imagino que para abaratar costes, Emmerich ha decidido rodar la película no en celuloide, sino en formato digital HD. Bien, esto ya lo han hecho otros directores como hicieron Danny Boyle con 28 Días Después o George Lucas con los episodios II y III de Star Wars. Sin embargo, aquellos trataron la imagen para darle un look de cine, mientras que Emmerich nos la ofrece así tal cual, en bruto. Esto y excesivo metraje para algo con tan poca sustancia, dan a la película un aspecto de miniserie televisiva.

Para colmo, las escenas "espectaculares" tampoco son para tanto, incluso se hacen repetitivas, hasta el punto que llegamos a contemplar nada menos que tres veces la misma situación de los protagonistas despegando un avión mientras la pista de aterrizaje se hunde bajo sus pies. La escena que vimos en ese trailer que tanto dio de qué hablar, con el monje budista tocando la campana mientras una ola gigante arrasaba el monasterio, lejos de lo que creía, resulta ser un spoiler bastante gordo.

El reparto está símplemente correcto. John Cusack (Alta Fidelidad), Amanda Peet (Identidad), Chiwetel Ejiofor (Hijos de los Hombres), Thandie Newton (Crash), Oliver Platt (Línea Mortal), ni siquiera Danny Glover (Arma Letal) interpretando a un Obama envejecido, a ninguno de ellos se le ha sabido aprovechar algo de su talento. Mención aparte merece Woody Harrelson (Asesinos Natos ), actorazo como la copa de un pino totalmente desaprovechado con un personaje tan absurdo que hasta da vergüenza ajena. Y los niños del ruso, desde el primer momento estás deseando que la palmencogiditos de la mano, pero claro, como están nacionalizados en Estados Unidos, son intocables.

En resumen, la verdadera catástrofe no es la profecía maya, a la que por cierto dejan bastante de lado, sino que desengaños como estos arrasen en taquilla y que los cerdos capitalistas de Hollywood sigan confiando en Roland Emmerich para producir más bazofias palomiteras.


1 comentario:

The leper dijo...

Hola espero que estes mejor bueno con esto de 2012 creo que al menos yo ya estoy hasta la madre (como diriamos en México), de que siempre saquen libros de prfoesias ya sea de la biblia, nostradamus o los mayas donde que el fin del mundo híba a hacer en 1980, kuego que no y lo aplasaron al 2000 en el 2000 no paso nada y lo aplasaron doce años hasta el 2012 solo por que el codice dresde de los mayas lo predice cuando ese codigo esta incompleto aparte de que la mayor parte de estos codigos disque apocalipticos no son mas que diarios de como vivian los mayas etc, Pero en fin mejor vi la de bastardos sin gloria que es mejor por la violencia que simpre le pone tarntio a sus pelis jejeje. Bueno nos vemos