jueves, marzo 19, 2009

Hijos de Caín


La Biblia cuenta una historia
que un Dios terrible dictó
El drama de dos hermanos,
el justo y el traidor

Abel, mezquino y cobarde,
el siervo de su señor
Caín, que no entró en el juego
y que se reveló

"Te maldigo" truena la voz de su juez
Padre nuestro, que nos privó del Edén

Caín rompió con un gesto

su yugo de esclavitud
Huyó del ojo implacable
Llevó su propia cruz

Perseguido por quebrantar una ley
que no entiende y que no cuenta con él

Sufrirás, morirás,
ésta es su voluntad
Pero aún hay aquí
hijos de Caín

La estirpe del fugitivo
creció y se multiplicó
El signo que los margina
ya nunca se borró

"Te maldigo" claman los hijos de Abel
a la diestra de su señor el poder

Quizá los hombres seamos
a un tiempo Abel y Caín
Quizá un día se destruya
lo oscuro que hay en mi

El destino no está marcado al nacer
Yo he elegido ser lo que siempre seré

Hijo de Caín
Hijos de Caín

viernes, marzo 13, 2009

¿Quién vigila a los vigilantes?


Una vez Nacho Vigalondo lanzó en su blog el interrogante de si es un superhéroe por definición fascista. Así me lo hizo ver Christopher Nolan con la monumental El Caballero Oscuro, en la que veíamos a un Batman que impone su propio modelo de justicia, dispuesto a mentir al público para limpiar el nombre de un asesino, a permitir por omisión de acción que el villano mate a personas inocentes con tal de no cumplir sus exigencias, o a espiar violando la intimidad de los ciudadanos si así lo ve pertinente. La respuesta al interrogante de Vigalondo sería: lo es cuando asume que el fin justifica los medios. En Watchmen, lo nuevo de Zack Snyder (director del remake de Amanecer De Los Muertos y catapultado a la fama con la adaptación de 300 de Frank Miller), he encontrado todo esto multiplicado por 1000.

Watchmen, considerado "el Ciudadano Kane del mundo de los cómics", nos sitúa en un 1985 ucrónico, en el que los héroes enmascarados han jugado un papel decisivo durante las últimas cuatro décadas de la historia de Estados Unidos. Sin embargo, tras manifestaciones y protestas de los ciudadanos, el presidente Nixon ha decidido ilegalizarlos. En éste periodo crepuscular, uno de los ex-superhéroes que ahora trabaja para la CIA, el Comediante (Jeffrey Dean Morgan), es asesinado en su domicilio. Uno de sus antiguos compañeros, Rorschach, investiga el caso sospechando que se trata de una conspiración para acabar con todos ellos.

De Alan Moore he leído otras novelas gráficas como From Hell o V de Vendetta, pero precisamente la que nos ocupa no, por lo que no puedo comparar la adaptación con la obra original. Como película, puedo decir que me gustó bastante, más que nada porque se aleja por completo del cine de superhéroes convencional. Prescindiendo de moralinas e infantilismos, nos ofrece una historia adulta, con sexo, palabrotas, violencia y música de los 80. Ojo, cuando digo "violencia" no quiero decir "acción", de ese engaño ya se ha encargado la Warner (¿o era la Fox?) con su cansinísima campaña viral para promocionar la película a través de trailers y avances que te lo spoilean casi todo, como viene siendo habitual en las superproducciones de los últimos años. Sin duda, ésto habrá provocado la más absoluta de las decepciones en aquellos espectadores que esperaban ver una película con unos buenos supermolones y un malo histriónico al que acabarán enfrentándose en una épica batalla surcando los cielos de la ciudad ante la atónita mirada de las personas a las que intentan proteger. Mi consejo: si quieres algo así mejor alquílate X-Men, Los 4 Fantásticos, Los Vengadores Ultimate o cualquier otra peli de pandillas made in Marvel.

Comparando el anterior trabajo del Snyder, 300, con la obra en la que se basaba, sé que el director se esmera en ser más o menos fiel en sus adaptaciones, por lo que Watchmen adolece de un extenso y denso metraje (2 horas y 42 minutazos) para intentar condensar la esencia de la novela gráfica. Aunque en conjunto no aburre, hay momentos en los que uno se pregunta "¿pero hacia dónde lleva ésto?". No obstante, resulta interesante el enfoque humano de los superhéroes, los cuales no son más que personas disfrazadas que utilizan armas y alta tecnología, y que, a excepción del Dr. Manhattan, carecen de superpoderes. Son personas que, pese a su categoría social de dioses, tienen las mismas debilidades físicas y emocionales que nosotros.

El reparto sin duda no es el punto fuerte de la película, los actores cumplen pero poco más. Patrick Wilson, cuyo talento descubrí en la sorprendente Hard Candy, en Watchmen me recuerda a Tobey Magure haciendo de Peter Parker. Los que más destacan son
Jackie Earle Haley interpretando al rudo Rorschach y un digitalizado Billy Crudup (Big Fish) como el sereno e indestructible (lo primero a causa de lo segundo) Dr. Manhattan. Quizá el más desaprovechado es Matthew Goode (Match Point) como Ozzymandias, es el que menos carisma desprende. Y la chica que interpreta a Espetro de Seda II, Malin Akerman (The Skulls), es monísima pero tampoco hace gran cosa.

La presencia del compositor Tyler Bates, en su tercera colaboración con Snyder, en esta ocasión queda sepultada por temas de Jimi Hendrix, Bob Dylan, Simon & Garfunkel, Leonard Cohen, Tears For Fears y My Chemical Romance, pero sobre todo por la onírica Pruit Igoe de The Philip Glass Ensemble. Como resultado, Watchmen goza de una banda sonora épica y memorable, de las que hacía mucho tiempo que no escuchábamos.

Una producción compleja, tanto en la técnica como en su contenido. Como he dicho, no asequible a cualquier tipo de público. Seguramente contará con muchos detractores, entre ellos los amantes de la novela gráfica. Aún desconozco la opinión de Alan Moore sobre esta última adaptación de una de sus obras, pero de entrada diría que la decepción no ha sido tan grande como con
La Liga de los Hombres Extraordinarios.

miércoles, marzo 11, 2009

Memoria


Era una lluviosa mañana de jueves. Yo estaba encerrado en la biblioteca del instituto, intentando inútilmente prepararme el examen de geografía que tendría dos horas más tarde. Un compañero entró y me vio estudiando, se me acercó con cara de preocupación y me dijo que el examen podía suspenderse por lo de Madrid. "¿No te has enterado? Los de ETA han puesto una bomba en Madrid y hay un montón de muertos". Cabrones, esa fue mi respuesta. Sean del grupo que sean, ¡cabrones!

Los que tenían radio estaban pendientes de las noticias, uno de mis compañeros se fue a su casa porque justamente ese día su padre había viajado a Madrid. Al día siguiente hubo manifestaciones en toda España, las ciudades se inundaron en mares de gente. Apesar de la lluvia, todos acudimos. Como las elecciones estaban próximas, la movilización estuvo marcada también por el carácter político. No sé quiénes fueron peores, si los del PP ocultando que los atentados habían sido perpetrados por radicales islamistas, o el PSOE utilizándolo como socorrida campaña electoral. Y en medio de toda esa parafernalia, las 191 personas que allí perdieron la vida y sus familias destrozadas.

Han pasado cinco años desde entonces, y yo me sigo acordando de aquello como si hubiera sido ayer. Sin embargo, en todo este tiempo aún vemos las cosas oscuras. Queremos que se esclarezca todo de una vez, queremos que dejen de ocultarnos cosas comprometedoras, queremos saber la verdad.

jueves, marzo 05, 2009

Jodidos


En las navidades de 2007 se me ocurrió colaborar con PeLuSa, administrador de la web de cine de terror Abandomoviez, para gastarle una broma a los usuarios, subir la ficha de una supuesta producción, Abandomoviez: La Película. Le comenté que si se atrevía a realizarla de verdad, yo estaría dispuesto a escribir el guión. Ante su respuesta afirmativa, durante 2008 me puse con ello bastante ilusionado. El argumento trataba de cinco jóvenes usuarios de Abandomoviez despiertan en una casa de la que parece no haber forma de salir. Encuentran una grabadora con un mensaje, dice que, ya que son aficionados al cine de terror, están allí para aprender lo que es el terror en su propia piel. La puerta principal de la casa tiene cinco cerraduras. En cinco salas distintas hay cajas fuertes con preguntas, a cada cual más difícil, sobre películas de terror, y un ordenador que sólo les permite dos cosas: acceder a Abandomoviez e insertar la respuesta. Los jóvenes deberán investigar en la web para averiguar la respuesta y abrir las cajas fuertes que contienen las llaves necesarias para salir de la casa. Si en una caja fuerte insertan una la respuesta correcta, su puerta se abrirá y podrán sacar la llave correspondiente, pero si la respuesta es incorrecta, uno de ellos descubrirán una horrible forma de morir.

No os creais que por tener ese título, Abandomoviez: La Película iba a ser una mera frikada a la que únicamente los usuarios de la web encontrarían algo de interés. Estuve revisionando bastantes clásicos del género, buscando formas de meter homenajes en el guión sin que resultara demasiado forzado. Tampoco quería hacer una parodia en plan Scary Movie, a base de gags absurdos y poco ingeniosos, sino más bien algo con esencia propia, como Shaun Of The Dead. El humor de mi guión procedía de los callejones sin salida que suelen ser las discusiones de pareja, lo retorcida de la situación, las peculiaridades de los personajes y su evolución a lo largo del desarrollo. También tomé como referencias algunas de las "curiosidades" de la película que insertaron en la ficha los usuarios de la página, como que sonara Gracias Por Venir de Lina Morgan o que apareciera una repartidora de pizzas obesa. Tenía sus puntos absurdos, por supuesto, pero era un guión entretenido, ágil y con misterio, o esa es la impresión que tengo de mi obra.

Le envié el guión a PeLuSa y lo leyó con su equipo. Dice que les gustó, pero decidieron que rodar un largometraje sería inviable con los medios de los que dispone. Surgió la idea de grabar la película audiodescrita para publicarla en el podcast de la web, pero al final optaron por adaptar el proyecto a una serie online de bajo presupuesto: Abandomoviez's Jodidos. Y al adaptar el guión lo han reescrito por completo, citándome, eso sí, como autor de la idea original.

De momento han grabado dos capítulos. Reconozco algunos de los elementos de mi guión en la trama, pero no sé, creo que le falta algo de chista. Aunque la serie no ha hecho más que despegar, veamos cómo se desarrolla. Eso sí, creo que este chico es disléxico o algo así, porque madre mía, le está costando una barbaridad escribir correctamente "R.P. Sephiroth". A ver si para el capítulo 3 terminamos de pulir ese fallo.