miércoles, abril 29, 2009

Paranoia


Entre el trabajo y la preparación de un proyecto que tengo entre manos, llevaba bastante tiempo sin escribir aquí. Tampoco es que tenga mucho que contar, mientras los demás mortales aprovechan las vacaciones de abril para descansar, en mi trabajo sucede todo lo contrario, nuestra labor se incrementa y tenemos menos descansos.

A ésto de tener que trabajar 10 horas al día durante 6 días seguidos, se me suma otro inconveniente: aguantar las gilipolleces de un compañero de trabajo. Mi hermana ha regresado esta semana de un viaje que hizo a Cancún con sus compañeros de la facultad. Como todos sabéis, ha habido una gran epidemia de gripe porcina en México Distrito Federal que se ha extendido a otros países. Esperemos que esta amenaza se neutralice pronto, pero mientras tanto debemos debemos tomar precauciones. No obstante, si el exceso de confianza es negativo, también lo es su polo opuesto: la paranoia.

Al día siguiente de regresar, mi hermana fue al médico para que le examinara por si había contraído esta enfermedad. El médico determinó que al haber estado en una zona alejada del foco inicial del brote y no presentar a día de hoy síntomas, no hay motivos para pensar que esté contagiada, aunque debemos estar pendientes durante los próximos días.

Antes de que mi hermana regresara, les comenté a mis compañeros que mi familia y yo estábamos preocupados por que cerraran las fronteras de México, así que cuando finalmente volvió se lo conté para que se tranquilizaran. Algunos me han dicho de broma "No me vayas a pegar la gripe", siempre de una forma inofensiva, pero hay uno en particular que no entiende de formas, y no sólo está realmente paranoico, sino que le importa un carajo si me siento ofendido con su actitud. Es un compañero que había despertado mis antipatías desde mucho antes de éste asunto, ya que está en la empresa por enchufe y consigue todo lo que quiere lloriqueando a los jefes. Además de su situación profesional, en el terreno personal tampoco resulta agradable, ya que es imposible mantener conversaciones coherentes con él por su manía de hablar sin escuchar, y a los que llevamos poco tiempo en la empresa nos trata con prepotencia y cuando le da la gana nos supervisa de forma excesivamente meticulosa, no confiando en nuestra capacidad para realizar el trabajo tan bien como cualquier otro. Todo eso bajo la apariencia de un hombrecillo simple e inocente.

Como imaginaréis, ya he tenido algún que otro mosqueo con este compañero, aunque no he podido manifestarselo para no crear malos ambientes en el trabajo. Cuando me toca los cojones, lo que hago es irme sin decirle nada y evitarlo durante toda la jornada, a ver si así pilla la indirecta. Pero ayer se lució de lo lindo, tanto que aún me dura el mosqueo. Se me acercó con su estúpida falsa sonrisa y me dijo "Me han contado que tu hermana ha venido de México. Es broma, ¿no?", a lo que yo le respondí que era verdad. Todavía sonriendo agitó la mano y dijo "Ah, bueno, entonces..." mientras se alejaba de mí. Creía que se trataba de un chiste como el de los demás compañeros, y no le di importancia, hasta que empecé a percatarme de que no, realmente me estaba esquivando. No obstante, yo seguía sin calentarme por eso, incluso se lo contaba riéndome a los demás compañeros, por el absurdo de la situación. Entré en una oficina a hacer una cosa y me lo encontré, al no tener escapatoria me dijo "Me gustaría que te tomaras las cosas con más responsabilidad, que hay más personas en el mundo. No hay que ser tan egoísta". Fue entonces cuando me sentí ofendido, y mucho. ¿Quién es para hablarme de irresponsabilidad y egoísmo, él que con su lloriqueo pretendió conseguir las vacaciones de un compañero que las había solicitado con meses de antelación? Mi reacción fue alejarme de él, como siempre, pero esta vez quise que notara cómo le esquivaba, algo que pienso seguir haciendo, a ver si esta vez sí se da cuenta de que me ha tocado los cojones. Aunque conociéndole, le dará exactamente igual que me sienta ofendido mientras me tenga alejado para que no le contagie, que seguro que es lo único que le importa.

Sé que la situación de esta epidemia es difícil, pero por favor, no caigamos ni en el exceso de confianza ni en la paranoia, y sobre todo no destrocemos nuestras relaciones con los demás por una sobredosis de instinto de supervivencia.

lunes, abril 06, 2009

¿Qué es la Semana Santa?


"Vamos a ver, ¿qué es la Semana Santa? Es la conmemoración de la muerte de un señor, que se llama Jesucristo, celebración que en algunas regiones del sur de España se convierte en un espectáculo LAMENTABLE. [...] Un lamentable espectáculo para MAJADEROS, suscrito al mal gusto y la HORTERADA, y que raya en el esperpento. [...] En fin, durante estas fiestas, el andaluz de a pie luce sus mejores galas: el traje azul marino, esa especie de lencería fina para la cabeza que llaman mantilla, y cómo no, la PEINETA. [...] Por no hablar de los miles de penitentes reprimidos que pagan para salir vestidos del Ku Klux Klan, y que todo el mundo conoce como CAPILLITAS. [...] En definitiva, se trata de un SIMIESCO acontecimiento del que no se libran ni en TRIANA. Para más INRI, nunca mejor dicho, todos los años pasan las mismas procesiones a la misma hora por los mismos sitios, lo cual convierte la Semana Santa en un ROLLO insoportable. Y si con todo no termina usted de FLIPAR, puede incluso irse a los TOROS, aunque nosotros le aconsejamos que por estas fechas se regale un viajecito [...] (a) TAHITI, un lugar al que huir de la idiosincracia sevillana."

Mateo Gil
Nadie Conoce A Nadie
basada en la novela de Juan Bonilla