sábado, diciembre 05, 2009

Man Of Sorrows



Here, in a church, a small boy is kneeling
He prays to a god he does not know, he cannot feel
All of his sins of childhood he will remember
He will not cry, tears he will not cry

Man of sorrows, I won't see your face
Man of sorrows, you left without a trace
His small boy wonders, what was it all about?
Is your journey over - has it just begun?

Vision of a new world from the ashes of the old
"Do what thou wilt!", he screams from his cursed soul
A tortured seer, a prophet of our emptiness
Wondering why, wondering why...

A man of sorrows, wrecked
With thoughts that dare not speak their name
Trapped inside a body, made to feel only guilt and shame
His anger all his life - "I hate myself!", he cried
"Do what thou wilt!"
"Do what thou wilt!", he cried

Man of sorrows, I won't see your face
(I won't see your face)
Man of sorrows, you left without a trace
(left without a trace)
His small boy wonders, what was it all about?
Is your journey over - has it just begun?

martes, diciembre 01, 2009

Me marcho de esta galaxia para partir a una menos complicada


Una vez os hablé del puñetero síndrome de Peter Parker que me tiene frito en el cine, sobre todo en el cine de superhéroes (incluso me han mancillado a Goku con ese cliché en DragonBall Evolution). Afortunadamente, ha llovido desde entonces y también he encontrado gratas sorpresas como Hancock, en la que el tipo que está con la chica que le mola al prota, lejos de ser un cretino o un bestia, es un buenazo con un corazón que no le cabe en el pecho, por lo que nuestro héroe opta por hacer lo correcto.

También he encontrado casos de ex que tienen estilo, como el Dr. Manhattan, que es de quien os voy a hablar hoy. Después de ver la pelicula de Watchmen, me interesé por la novela gráfica de Alan Moore, autor del que ya conocía otras obras y ninguna me ha defraudado. Como es natural, el cómic profundizaba más que la película en sus personajes. Me encantó sobre todo la contraposición entre el mencionado Dr. Manhattan, que es lógica pura, y la apasionada Espectro de Seda II. Dos personas tan distintas como la noche y el día, y que sin embargo mantienen una relación... o lo intentan. Espectro intenta hacer cosas normales como salir una noche, pero eso no entra en los planes de Manhattan, quien prefire quedarse encerrado en el centro de investigación militar donde vive, absorto en su trabajo. Gota a gota, el vaso se va llenando hasta colmarse, y Espetro de Seda explota, abandonando a su pareja. Busca consuelo en Búho Nocturno II, que sólo es un amigo y que, si alguna vez ha sentido atracción hacia ella, nunca lo ha manifestado.

Búho intenta consolarla ofreciéndole algo que Manhattan no le daba: comprensión. Paralelamete, al hombre azul se le junta la repentina ruptura con otras frustraciones personales, y opta por abandonar la Tierra y marcharse a Marte a meditar. Sólo cuando su ex pareja está, tanto física como emocionalmente, a millones de kilómetros de distancia y no parece haber posibilidad de reconciliación, es cuando Espectro de Seda empieza a sentir que Búho Nocturno sería una pareja mucho más adecuada para ella. Como él no se atreve, acaba siendo ella quien rompe el hielo y ataca. Finalmente, ambos acaban enamorados.

Y digo que el Dr. Manhattan tiene estilo porque en lugar de pillarse un berrinche infaltil y ponerse a patalear, hablarle mal de Espectro a su colega Ozzymandias, hacerle la vida imposible o incluso hacer uso de sus poderes y teletransportar a Búho a Pekín, por lo que opta es por no interponerse, por aceptar que su relación no funcionaba, que eran demasiado diferentes. Incluso es capaz de mantener una conversación asertiva con ella, y después continuar su propio camino. Lo curioso es que no hace falta ser un dios como Manhattan para ser razonable, cualquier ser humano con fuerza de voluntad y la suficiente madurez mental, puede actuar de la misma forma.